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Modelo lechero neozelandés en Chile: el caso de Agrícola Dos Kiwis
Agrícola Dos Kiwis demuestra cómo la agronomía, el pastoreo y la simplicidad operativa permiten construir una lechería eficiente, sustentable y adaptada a las condiciones del sur del país.
“Ojalá lleguen muchos hijos y nietos a los campos; independiente de su profesión, que vuelvan al campo por sus recuerdos y puedan sumarse. El campo siempre tiene la oportunidad de recibir a cualquier profesión, más en un sistema fácil e intuitivo”.
Contenido
Los comienzos de Agrícola Dos Kiwis
Visitamos la Agrícola Dos Kiwis, ubicada en la comuna de Puyehue, para conocer la historia de un modelo productivo de origen neozelandés. Nos recibieron Georgia White, ingeniera comercial, junto a sus padres Chris White y Sue Connolly, protagonistas de un proyecto que hoy es referencia en sistemas pastoriles.
La historia comienza en 1998, cuando Chris y Sue visitan Chile por razones laborales. En ese viaje descubren el potencial de los suelos y del sector lácteo, aunque también observan una realidad que les llama la atención: el cierre de lecherías y una valoración del rubro muy distinta a la que existe en Nueva Zelanda.
En 2001 deciden instalarse definitivamente en Chile junto a sus tres hijos, de 7, 5 y 3 años. Durante los primeros años trabajaron paralelamente en una empresa durante el día y, en su tiempo libre, comenzaron a desarrollar el proyecto ordeñando 110 vaquillas con una sola unidad de ordeña.
A medida que el flujo lo permitió, fueron incorporando colaboradores y creciendo de forma gradual y ordenada.
Un modelo de negocio neozelandés
Agrícola Dos Kiwis adopta una estructura empresarial y un modelo de trabajo típico de Nueva Zelanda, basado en:
- Recuperación agronómica de suelos mediante muestreos y planes de fertilización.
- Sistema pastoril como eje productivo.
- Bajos costos y manejo simple e intuitivo.
- Enfoque en longevidad de las vacas, altos sólidos y genética adaptada al sistema.
La lechería cierra al secado, pero el enfoque principal es coincidir con una cobertura promedio de 2.400 kg de materia seca, preparando el comienzo de partos en primavera.
El objetivo es claro: que el peak de crecimiento de la pradera coincida con el peak de lactancia, maximizando eficiencia, sustentabilidad y rentabilidad.
Agrícola Dos Kiwis en cifras
- Compuesta por 6 fundos
- Área total en producción: 660 hectáreas
- Vacas totales: 996
- Vacas secas: 16
- Vaquillas: 273
- Terneras: 359
- Vacas en ordeño: 962
- Toros: 97
- Producción litros/hombre: 346.154
- Producción total: 4,5 millones de litros
- Colaboradores: 13
- 5,51 % grasa
- 4,06 % proteína (promedio)
“Se puede iniciar sin nada; hay que priorizar dónde invertir. Por años no invertimos en nuestra casa ni en vacaciones. Comenzamos con nuestro trabajo y, a la vez, con nuestro proyecto. Fue difícil, pero cuando hay pasión por lo que uno hace, se puede”.
Un sistema que se construye con socios estratégicos
Hoy, Agrícola Dos Kiwis está compuesta por seis campos.
Los socios comerciales cumplen un rol clave en el funcionamiento del sistema, especialmente en un modelo pastoril donde el tiempo y la continuidad operativa son determinantes.
“Para mí, Madero es posventa. Cuando tengo un problema, llegan enseguida. El tiempo de reacción es fundamental: nosotros trabajamos en pastoreo y cada hora que la vaca no está parada en la pradera es tiempo perdido, con impacto directo en la producción.
También valoro mucho su proactividad: nos sugirieron realizar cambios en la sala de ordeña de acuerdo al tamaño de las vacas, y eso es fundamental”.
— Georgia White
El acompañamiento técnico, la rapidez de respuesta y la capacidad de anticiparse a las necesidades del sistema se transforman así en un factor estratégico para sostener la eficiencia productiva.
Alimentación
Una de las razones que llevó a Chris y Sue a radicarse en la zona de Puyehue fue la alta permanencia de las praderas durante gran parte del año, una condición clave para un sistema productivo basado en pastoreo.
Este entorno se ajusta de manera natural a su modelo neozelandés, donde la pradera es el principal recurso productivo.
Si bien han existido años marcados por la sequía, el sistema cuenta con protocolos definidos para enfrentar estos períodos, asegurando continuidad productiva y estabilidad en el manejo.
La base forrajera está compuesta principalmente por ballica perenne, complementada con ensilaje de pradera y cultivos suplementarios como rutabaga y coles forrajeras.
En el caso de la rutabaga utilizan semilla de origen neozelandés desarrollada específicamente para este tipo de sistemas, la cual cuenta con su propio paquete herbicida, facilitando el manejo y control de malezas.
En sala de ordeña, el suministro de concentrado se maneja en rangos de 1 a 4 kg por vaca, ajustándose a los requerimientos productivos y al estado de cada animal, manteniendo la lógica de un sistema de bajos costos y alta eficiencia.
El manejo de praderas se apoya en protocolos de rotación definidos, orientados a cuidar la persistencia de la pradera, optimizar el consumo y sostener la producción a lo largo del año.

Genética y reproducción
Mientras avanzaban en la construcción de la lechería, Chris y Sue comenzaron a desarrollar una línea de crianza de machos, lo que les permitió generar flujo y sostener el crecimiento del proyecto.
Iniciaron trabajando con toros Jersey por servicio, comprando machos con cuatro días de vida, los cuales eran criados y posteriormente vendidos a los 18 meses de edad.
Desde el inicio, la genética fue un pilar central del modelo. Al tratarse de un sistema basado en pastoreo, se requiere una vaca compatible con este tipo de manejo: animales capaces de consumir y aprovechar eficientemente la pradera, livianos para sostener altas cargas animales, con buena capacidad de desplazamiento y estructura funcional.
En la lechería comenzaron trabajando con una mezcla genética de Frisón, KiwiCross y Jersey. Con el tiempo fueron definiendo con mayor claridad su objetivo productivo y avanzaron hacia un uso predominante de Jersey en el rebaño.
“Nuestra meta era contar con animales de buen tamaño, con plus Jersey por sus sólidos. Es un animal muy dócil y agradable para ordeñar, con pezuñas negras, facilidad para consumir toda la pradera, costillas abiertas y capacidad para caminar largas distancias.
Trabajamos con vacas de entre 350 y 450 kg, con una carga animal de 3,5 vacas por hectárea, logrando buenos niveles de grasa y proteína”.
— Sue Connolly
En materia reproductiva, el sistema se basa en inseminación artificial, complementada con repaso con toros para asegurar buenos niveles de preñez.
Una particularidad del manejo reproductivo es el uso estratégico de semen sexado en vaquillas de segundo parto, orientando la reposición genética.
Una vez cubierto el porcentaje de reposición, las vaquillas excedentes son vendidas, al igual que machos de reproducción, lo que permite agregar valor a la genética desarrollada dentro del sistema.
Fertilización
La recuperación de los suelos es un eje central del sistema productivo.
Al recibir nuevos campos, el diagnóstico inicial suele mostrar niveles muy bajos de fósforo, lo que obliga a trabajar con planificación de largo plazo.
“Cuando recibimos los campos generalmente presentan niveles de fósforo muy bajos, entre 6 y 8 ppm. Nuestro objetivo es llevarlos al menos a 15 o 20 ppm, un proceso que demora alrededor de cinco años”.
— Chris White
El primer paso es siempre la toma de muestras de suelo y su análisis, lo que permite definir el estado inicial y diseñar un plan de mejora de la fertilidad.
En las etapas iniciales se aplican alrededor de 3 toneladas de cal por hectárea y 500 kilos de superfosfato triple como corrección inmediata.
Hoy el sistema ha evolucionado hacia el uso de guano de gallina, priorizando el aporte orgánico.
Además, se aplican purines en sectores específicos mediante carro purinero para corregir déficits puntuales y mejorar la fertilidad de manera localizada.
Bienestar animal
El bienestar animal es uno de los pilares centrales del sistema productivo de Agrícola Dos Kiwis, con un enfoque preventivo y tolerancia cero frente a los problemas sanitarios.
“El bienestar animal es la clave. No tenemos tolerancia con las enfermedades ni con las cojeras. Trabajamos en prevenir, no en curar. Hoy, con el uso de collares, podemos ver la rumia y el comportamiento de las vacas”.
— Sue Connolly
“Con los collares podemos ver cosas nuevas. Estoy aprendiendo de esto junto a Georgia. Podemos monitorear a nuestras vacas, entender su comportamiento y anticiparnos a los problemas”.
— Chris White

Relevo generacional
El relevo generacional es otro proceso clave que hoy atraviesa Agrícola Dos Kiwis.
Georgia se incorporó al proyecto hace poco más de un año y su integración fue inmediata. Apenas cuatro días después de llegar ya estaba manejando tractores y trabajando activamente en el campo.
Chris planteó desde el inicio una condición clara: que Georgia viviera un año completo dentro del sistema para asegurarse de que realmente fuera el camino que quería seguir.
El proceso también evidenció diferencias culturales entre Nueva Zelanda y Chile respecto al trabajo familiar en la empresa.
En el modelo neozelandés, la participación de los hijos no se da automáticamente por herencia, sino que se construye en función del interés, el compromiso y el trabajo aportado.
“Georgia trabajó siete años fuera, siempre ligada a la industria láctea, pero desde la planta, desde la otra vereda. Hoy llega con nuevos conocimientos, nuevas ideas y mucha energía.
Para nosotros es fundamental y muy motivante para seguir creciendo, y también para empezar, de a poco, a descansar un poco más”.
— Sue Connolly
Transformación y futuro
En la etapa más reciente del proyecto, Agrícola Dos Kiwis incorporó collares de monitoreo, reforzando su enfoque preventivo y el uso de información para la toma de decisiones.
De cara al futuro, los objetivos son claros: agregar valor a la leche, continuar creciendo mediante nuevos arriendos de campos y sostener una expansión ordenada y sustentable.
A esto se suma el interés por desarrollar una línea de consultoría, poniendo en valor la experiencia acumulada en sistemas pastoriles de base neozelandesa adaptados a la realidad local.
Cuando proyectan la lechería a diez años, imaginan un modelo simple, eficiente y funcional, fiel a los principios que guiaron el proyecto desde el inicio: un sistema easy to manage, easy to clean y enfocado en producir una leche de buena calidad y buen sabor.
Una visión que combina tecnología, manejo, personas y sustentabilidad sin perder la esencia de un sistema pastoril bien ejecutado.
Agrícola Dos Kiwis representa un modelo lechero sustentado en pilares claros: fertilidad del suelo y del animal, tasas de carga bien ajustadas y equipos de trabajo multifuncionales.
Con foco en la agronomía, el pastoreo, los sólidos y la simplicidad de los manejos, el sistema logra eficiencia, bienestar animal y proyección en el tiempo.
“Es un mito que los terneros Jersey son delicados y difíciles de criar; solo hay que tener consistencia y cuidados en la alimentación, como con cualquier raza”.
Constanza Pérez