Publicaciones Infortambo
Optimizando la salud del rebaño

ALFREDO BERNDT
Médico veterinario Boehringer Ingelheim.
¿Cuál es la realidad de la parasitosis en los rebaños lecheros de Chile?
Existen distintos tipos de parasitosis que afectan la producción, como los nematodos gastrointestinales, como el Ostertagia ostertagi, que afectan el intestino delgado, el intestino grueso y el abomaso. La fasciola hepática se encuentra en el hígado, y también existen ectoparásitos como la sarna, los piojos y, en esta época, la mosca del cuerno. En la realidad de los rebaños lecheros, generalmente se llevan a cabo los manejos en la etapa de recría. Mayoritariamente, no se realizan manejos en las vacas lecheras debido a la necesidad de resguardar los productos. Las parasitosis afectan de manera más significativa a la recría debido a que el sistema inmunológico de las vaquillas o animales jóvenes está menos desarrollado para enfrentarlas. Sin embargo, las vacas lecheras también son afectadas por parásitos, aunque en su mayoría presentan una afección subclínica. Si se identifica un animal clínicamente enfermo, es probable que haya varios animales subclínicos, lo que afecta negativamente la producción. Esto es importante tenerlo en cuenta. Es esencial considerar los resguardos o restricciones que se deben tener con respecto a los productos utilizados. Por esta razón, se recomienda realizar los tratamientos durante el periodo de secado. En el caso de los nemátodos gastrointestinales, cabe mencionar que el Eprinex, por ejemplo, solo tiene un período de retiro de 12 horas para la leche. En cuanto a la mosca del cuerno, la mayoría de los fármacos no se pueden utilizar durante la lactancia, con la excepción de los aretes. Se recomienda evaluar la prevalencia de distintos géneros parasitarios y su impacto en la población. Además, es importante considerar el uso de fármacos que influyan en el comportamiento de las especies y poblaciones de parásitos.
¿Qué medidas preventivas pueden aplicarse?
En primer lugar, se comienza con el diagnóstico. Para determinar si la fasciola está presente en un predio, es fundamental conocer la situación de cada parcela a través de un diagnóstico coproparasitario, que es una opción más sencilla y accesible. Se recomienda analizar muestras de heces de alrededor de 10 animales por lote. En cuanto a las medidas preventivas, se puede utilizar el diagnóstico a través de pruebas Elisa. La prevención implica no sólo diagnosticar, sino también tomar conciencia del problema. Es importante aprender a convivir con los parásitos, ya que aproximadamente el 95% de ellos se encuentra en la pradera. Durante el otoño y la primavera, las larvas infestantes estarán más disponibles, lo que hace que los animales jóvenes que pastorean estén en mayor riesgo de contraer enfermedades, dependiendo de la zona en la que se encuentren. Una recomendación es cercar las fuentes de agua para evitar que los animales se acerquen, ya que es donde habita el caracol hospedero de la fasciola. Conocer el fármaco adecuado para el predio es esencial, aunque también es importante evaluar la resistencia a los fármacos, lo cual se puede hacer mediante un conteo de huevos después del tratamiento. Este análisis permite determinar cuál es el fármaco con menor resistencia, aunque es importante destacar que esta práctica no se realiza comúnmente en Chile.

FELIPE JIMÉNEZ
Médico veterinario Elanco
¿Cuál es la realidad de la coccidiosis en Chile y qué conciencia hay a nivel productivo?
La coccidia es un parásito que se encuentra en un alto porcentaje de los predios, y en su forma subclínica no siempre se manifiesta con diarrea sanguinolenta, sino más bien con diarreas de tipo mucoso, que no todos relacionan con la coccidia. Si bien existe conciencia de la presencia de esta enfermedad, en muchos casos, el manejo no es el óptimo, ya que muchas personas tratan este parásito con antibióticos (sulfas) ya sea por vía oral o inyectable. Estos antibióticos controlan el ciclo extracelular del parásito, pero no afectan su ciclo intracelular, incluso si se aumentan las dosis de estos productos. Como resultado, las diarreas pueden persistir, lo que afecta el aumento de peso y, probablemente, contribuye a la generación de resistencia a estos medicamentos, no solo por parte del parásito, sino también por parte de otros agentes, como bacterias. Esto podría tener repercusiones en la salud humana en un futuro cercano.
¿Qué herramientas están disponibles para una prevención y manejo efectivos?
El único antiparasitario con evidencia de controlar y prevenir los cuadros clínicos es el Tortrazuril, que se encuentra en el Baycox 5%, a una dosis de 3 ml por cada 10 kg de peso, como parte del manejo curativo del problema. En la prevención de la coccidiosis en terneras con antecedentes de esta enfermedad, seguimos el protocolo 15/15, que consiste en administrar 15 ml de Baycox 5% a los 15 días de vida, para terneros de aproximadamente 50 kg de peso. Este enfoque es válido para terneros del tipo Holstein y sus cruzas. En el caso de las crías del tipo Jersey y sus cruzas, se debe ajustar la dosis según su peso, pero en ambos casos se mantiene la dosis de 3 ml por cada 10 kg de peso vivo (PV). Este tratamiento debe complementarse con concentrados de crecimiento que contengan Rumensin 200, con el objetivo de mantener baja la carga ambiental de parásitos, lo que permitirá que el sistema inmune de los terneros pueda lidiar eficazmente con la enfermedad. Los terneros que pastan en praderas deben recibir Baycox 5% de forma preventiva cada semana.

FELIPE HERRERA MUÑOZ
Médico Veterinario y representante de ventas de Veterquimica.
¿Cómo afrontar adecuadamente la movilización de grasa en la vaca en producción?
En la lactancia temprana, los nutrientes entregados a las vacas a menudo no son suficientes para satisfacer sus necesidades nutricionales debido a varios factores, como la disminución en la ingesta de alimento antes del parto, cambios hormonales y altas demandas energéticas de la glándula mamaria. Esto lleva a un desequilibrio energético negativo, lo que provoca la movilización de grasas desde las reservas del animal hacia el hígado para suplir la demanda energética.
La combinación de nitrógeno no proteico, proteína verdadera y carbohidratos en la dieta proporciona sustratos para que los microorganismos ruminales produzcan ácidos grasos volátiles, como butirato y acetato, que son esenciales para la producción de grasa, especialmente en el primer tercio de la lactancia. También se genera propionato como precursor de glucosa en este proceso. Posteriormente, en el hígado, se inicia la gluconeogénesis a partir del propionato de la fermentación bacteriana y el glicerol de la lipólisis.
Sin embargo, estos procesos no son suficientes para vacas de alta producción, por lo que es crucial una alimentación adecuada antes y después del parto para reducir la movilización de grasas y la formación de cuerpos cetónicos en el hígado. Esto implica mantener un equilibrio en la dieta, prestando atención al perfil aminoacídico (especialmente Lisina y Metionina) y la incorporación de Colina, que es una vitamina esencial en este período. La absorción de Colina es limitada en los rumiantes debido al consumo de protozoos ruminales, por lo que se recomienda administrar Colina de liberación controlada.
La Colina, junto con aminoácidos y niacina, ayuda a formar precursores de fosfotidilcolina, un fosfolípido que contribuye a extraer los triglicéridos del hígado, evitando así la acumulación de grasa en el hígado. Esto tiene un impacto positivo en la producción de leche y reduce el riesgo de enfermedades post parto, como placentas retenidas, metritis, mastitis e hipocalcemias subclínicas.
Algunos productores han implementado cambios en la alimentación, incluyendo la Colina, y esto ha dado lugar a mejoras en la curva de lactancia, reduciendo problemas de salud post parto y generando mayores ganancias económicas.
En Veterquimica, hemos establecido colaboraciones con las empresas INNOVAD y NOVUS, líderes en tecnología y aditivos nutricionales. Nuestros productos, como Novichol (Colina de sobrepaso ruminal) y MFP metionina hidroxianaloga con capacidad bypass, han demostrado mejorar la salud ruminal y ofrecer beneficios económicos significativos en la transición de las vacas lecheras.
¿Qué herramientas existen para abordar la baja de proteína en la leche, aportando a la salud de la vaca?
Los principios nutricionales que influyen en el contenido de sólidos en la producción de leche se han estudiado mucho los últimos años, se ha comprobado que cambios sustanciales en la dieta de las vacas influirá en aumento de 0,4% de proteína y de 1,3% de materia grasa como promedio de diferentes estudios. Diversas hipótesis nos permitirían afrontar de una mejor manera la baja en la producción de proteína en la leche, dentro de las estrategias o manejos que tenemos para prevenir esta baja en la proteína se encuentran:
• Proporción de forraje y concentrado en la dieta: Reducir el forraje en la dieta en favor de carbohidratos de rápida fermentación o almidón aumenta la fermentación microbiana en el rumen, lo que puede incrementar la producción de leche y proteína láctea. Sin embargo, se debe tener cuidado de mantener suficiente fibra efectiva para prevenir la acidosis ruminal subclínica.
• Genética y medio ambiente: La producción de proteína en la leche está influenciada en un 30% por la genética de los animales y en un 70% por factores ambientales como nutrición, bienestar animal y condiciones climáticas.
• Aporte de grasa en la dieta: La suplementación de grasa bypass puede aumentar la producción de leche, pero disminuir el contenido de proteína en la leche, ya que reduce la liberación de somatotrofina, que afecta la extracción de aminoácidos por la glándula mamaria. Se recomienda asesoramiento experto antes de utilizar estos aditivos.
• Calidad de la proteína en la dieta: La calidad de la proteína dietaria afecta la producción de leche y grasa. Una dieta con un perfil aminoacídico equilibrado, especialmente en Lisina y Metionina (3:1), es importante. La Lisina es el aminoácido más limitante para la producción de leche y grasa, mientras que la Metionina es el segundo aminoácido limitante para la producción de leche y proteína. Por lo tanto, es crucial seleccionar alimentos proteicos con un buen perfil de aminoácidos. Veterquimica ha desarrollado tecnologías para abordar estas cuestiones, incluyendo el uso de aminoácidos protegidos en las fórmulas de alimentación antes y después del parto. La incorporación de productos como AJIPRO L3 (Lisina bypass) y ProtAEL (alternativa proteica con alto valor biológico) ha demostrado mejorar la producción de leche y los sólidos totales, promoviendo un mejor consumo de materia seca y una mayor salud en el ganado lechero.
Hoy en día debido a una mayor bonificación de solidos totales en las pautas de pago de diferentes plantas lecheras es de suma importancia tener estrategias de manejo y nutricionales que nos permitan tener un máximo aprovechamiento del alimento entregado, que favorezca una adecuada fermentación ruminal, vacas que expresen su máximo potencial lechero nos permitirán obtener un mayor retorno económico, convirtiendo alimentos en más y mejor leche. Es por esto por lo que la suplementación con aminoácidos ha tenido tan buena aceptación en grupos lecheros altamente tecnificados, ya que el retorno a la inversión se vuelve interesante, el cual siempre merece la pena ser evaluado.