Lanzamientos y novedades

Un año más

Inicia el año y como siempre quisimos remitirnos a grandes figuras del sector lechero para que en conjunto definiéramos los desafíos, y por supuesto, las oportunidades de este 2023. Un año que llega con un sabor de incertidumbre por la inflación que vive el mundo entero.

¿Qué desafíos encaramos para este 2023?

Los altos precios de los insumos (como los alimentos para las vacas), el costo de la energía, junto con el impacto de la inflación en los consumidores son parte de los desafíos que se advierten para 2023. Y si bien cabe destacar la gestión de los productores para afrontar esta tormenta perfecta, trabajando en la eficiencia del sistema productivo, vemos también necesario entre todos los actores de la cadena afrontar los retos que como sector nos pueden afectar. Y en esto, sin lugar a dudas, que los precios que tenemos como productores permitan responder a la demanda y preferencia de nuestros consumidores, disponiendo de la leche necesaria para estos efectos. En este sentido, será estratégico seguir estimulando el consumo de leche y productos lácteos nacionales con campañas de promoción de beneficios nutricionales de estos alimentos, a través de Promolac, donde participa Fedeleche, las Asociaciones regionales y las cooperativas lácteas. Otro punto relevante es la colocación de nuestra leche chilena en los mercados de exportación bajo la nueva marca sectorial Chilemilk, que nos permitirá posicionar la producción nacional premium en importantes mercados a nivel internacional, incentivando, de esta forma, el gran y reconocido potencial lechero de nuestro país.

Después del Congreso Chilelacteo 2022 y el Congreso Panamericano de la Leche de FEPALE, pudimos constatar que nuestro país destaca a nivel internacional, con una base tecnológica y avances en diversas áreas como etiquetado, marca sectorial, procesos sostenibles, economía circular, captura de carbono y la disminución en emisiones de metano, posicionándonos como marca premium y con mucho futuro por delante.

«LOS PRECIOS QUE TENEMOS COMO PRODUCTORES PERMITAN RESPONDER A LA DEMANDA Y PREFERENCIA DE NUESTROS CONSUMIDORES»

Balance 2022

El 2022 va a terminar con un poco menos de producción, tanto en leche como en carne, porque el precio de los insumos estuvo alto durante la temporada, y eso disminuye significativamente la fertilización óptima para el rendimiento. Igual, tuvimos un invierno relativamente complicado.

Empezando este 2023 con una baja tanto en el precio del petróleo como en el de los insumos. Hasta el minuto hemos tenido una primavera bastante normal, en la mayoría de las zonas de la región, por lo tanto, esperamos un 2023 bastante normal. Ojalá no venga con una sequía, hasta el minuto la precipitación ha estado dentro de lo normal.

El desafío para 2023 será como producir con el precio de los insumos relativamente altos, fertilizantes, energía, petróleo…eso nos llama a ser más eficientes; también con un cambio climático que cada vez nos presiona más por el tema de del agua y las temperaturas altas que causan problemas productivos. Por lo tanto, ahí hay que investigar para poder de alguna manera adaptarse a este cambio, producir más eficientemente con menos dependencia de los fertilizantes, buscando de alguna manera incorporar biotecnología. La transgenia, que para nosotros está vedada, debería ser algo que como país deberíamos discutir, al menos, para implementar de buena manera en un mediano plazo. Hoy día, la mayoría de los chilenos consume transgénicos todos los días, pero los productores no pueden utilizar esta tecnología que podría ahorrar agua y ahorrar fertilizantes, siendo más eficientes en la producción, así que ahí tenemos un desafío importante como sector.

El principal consejo para el 2023 es ser prudente. Vamos a tener un país y el mundo probablemente afectado por algún grado de recesión, por lo tanto, va a ser necesario cuidar los costos, y la inversión yo creo que también va a estar algo complicada, mientras no se despeje la incertidumbre política y no salgamos de este problema económico que se viene arrastrando desde que irresponsablemente nos desalineamos de una política económica que había hecho crecer a nuestro país. Por lo tanto, la prudencia es el principal consejo para este 2023.

Estamos cerrando una campaña 2022 muy desafiante. En términos de oferta de leche todo indica que estaremos por debajo de los niveles de 2021. El incremento en los costos probablemente habrá empujado los márgenes a la baja, a pesar de la evolución positiva que tuvieron los precios pagados al productor. Debido a esta situación, aparentemente algunos productores tomaron la decisión de restringir el uso de fertilizantes y disminuir la superficie de cultivos estratégicos como el maíz, lo que seguramente repercutirá en el desempeño productivo de la próxima temporada.

La condición climática al parecer también afectó el desempeño de las praderas en primavera, lo que ya se tradujo en menor producción de leche en la última parte del año y menores rendimientos y calidad del forraje conservado que podría pasar la cuenta en la campaña 2023. Esta situación, sumada a las condiciones climáticas que se presenten durante el verano-otoño, hacen que las proyecciones para el próximo año sean totalmente inciertas. Adicionalmente, se especula mucho en torno a una contracción de la demanda de lácteos desde China, lo que obviamente no sería una buena noticia para todo el mercado mundial. Además, en Chile la industria procesadora y los puntos de venta al consumidor han estado traspasando el mayor costo de la materia prima y eso también es un factor que podría generar un efecto en términos de la demanda, con las consiguientes repercusiones en toda la cadena. Si los últimos dos años estuvieron marcados por la incertidumbre del Covid19, todo indica que 2023 no será muy distinto, pero por motivos diferentes, lo que obliga a redoblar los esfuerzos por hacer las cosas lo mejor posible donde el productor puede influir: trancasm adentro

«VAMOS A TENER UN PAÍS Y EL MUNDO PROBABLEMENTE AFECTADO POR ALGÚN GRADO DE RECESIÓN, POR LO TANTO, VA A SER NECESARIO CUIDAR LOS COSTOS, Y LA INVERSIÓN».

¿Cómo terminó el año 2022 y cómo inicia este 2023?

Desde que tengo memoria, para nuestro sector lácteo todos los años siempre han terminado complicados y el siguiente año se vislumbra aún más difícil. Sin embargo, las adversidades se van resolviendo y la actividad se sigue modernizando y aumentando su eficiencia en todos los eslabones de la cadena.

Este año nuevamente el costo elevado de los insumos golpeó con fuerza a los productores lecheros y, por otra parte, para la industria procesadora también ha sido difícil traspasar al consumidor final el aumento de precio de su insumo principal, la leche. Sin embargo, para este año 2023 se visualiza una meseta con menores fluctuaciones de precio de los insumos, a la espera de una lenta normalización que se verá presionada por una demanda mundial deprimida. La buena noticia es que el sector lácteo chileno logró grandes hitos en sustentabilidad, tanto a nivel de la industria procesadora que concluyó con gran éxito la primera etapa del Acuerdo de Producción Limpia (APL), como en el sector primario, donde los primeros predios lecheros ya se están auditando para obtener la certificación del Programa “Chile Origen Consciente”, del Ministerio de Agricultura; que persigue posicionar a Chile en el mundo, como un país productor de alimentos sostenibles.

¿Qué desafíos encaramos para este 2023?

El mayor desafío a corto plazo continuará siendo el aumento de eficiencia y la adaptación a los elevados costos de los insumos, especialmente fertilizantes y alimentos concentrados. El segundo e importante desafío como sector lácteo es adaptarnos con rapidez a las nuevas demandas de los consumidores, que nos exigirán que además de ser sustentables económicamente, que también seamos sustentables desde el punto de vista ambiental, donde debemos destacar el bienestar animal, la mitigación de emisiones de gases con efecto invernadero, el cuidado de los recursos hídricos y la biodiversidad, entre otros. Un tercer desafío de igual importancia, será comunicar el trabajo y avance del sector lácteo en sustentabilidad, especialmente en la mitigación y adaptación al cambio climático, para lo cual tendremos que demostrar y certificar que estamos haciendo bien las cosas.