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Un freno a tiempo
La prevención de las enfermedades respiratorias en los bovinos, especialmente en los terneros, es uno de los cuidados más relevantes a considerar durante la etapa de crianza. Estas patologías producen importantes pérdidas económicas tanto para los ganaderos como para la industria en general.
Impacto económico
Los cuadros respiratorios son considerados hoy en día, como la enfermedad más costosa en terneros de lechería. Estos costos se derivan no sólo de la mortalidad de los animales, sino también de los costos de tratamientos que éstos requieren, la mano de obra involucrada para efectuar los tratamientos y cuidados del ternero y de las pérdidas de productividad futura que manifestaran aquellos animales que logren sobrevivir de la enfermedad.
Existen estudios realizados en explotaciones lecheras, los cuales determinan que una ternera de reemplazo que sufre un cuadro respiratorio y logra sobrevivir a este, va a presentar en el futuro una menor ganancia de peso durante su etapa de crianza y recría, lo cual va a retrasar en aproximadamente 30 días en alcanzar su peso ideal para encaste y existirá una merma en su producción láctea durante la primera lactancia de 150 kilos menos de leche.
Un estudio realizado por Holland, en los Estados Unidos en el año 2010 concluyó que a medida que los animales presentan un mayor número de cuadros respiratorios durante su crecimiento, menor será su ganancia de peso promedio en el período.
Patógenos involucrados
Para que se lleve a cabo la presentación de las enfermedades respiratorias, se requiere la interacción de 3 elementos que favorezcan su presentación. Por un lado está el ternero, el cual se debe encontrar susceptible a contraer la enfermedad, por otro lado debe existir un medio ambiente propicio para favorecer su presentación y en tercer lugar se encuentran los agentes infecciosos que originan el cuadro respiratorio.
En relación a este tercer elemento que corresponde a los agentes infecciosos, existe un gran número de agentes virales y bacterianos asociados a estos complejos respiratorios, siendo los agentes identificados con mayor frecuencia el virus de la Parainfluenza-3 (PI-3), El Virus Respiratorio Sincitial y la bacteria Mannhemia Haemolytica.
Los cuadros respiratorios generalmente son iniciados por agentes virales, los cuales producen el daño inicial, preparando el camino para la llegada de las bacterias, las cuales finalmente producen la inflamación y destrucción del tejido pulmonar. Dependiendo de la agresividad de la bacteria y de la capacidad de defensa de los animales, será el nivel de daño que genere la bacteria a nivel pulmonar. Estos daños pulmonares lamentablemente son irreversibles, por lo cual, los animales quedarán con un daño crónico, que afectará su productividad futura.
Factores de riesgo
Inadecuada calidad o cantidad de calostro. Los terneros nacen sin una inmunidad humoral (Anticuerpos) adecuada y dependen casi totalmente de la inmunidad que le proporcionan los anticuerpos presentes en el calostro. Es por ello que entregar un calostro de buena calidad, en la cantidad adecuada y en las primeras horas de nacido, es fundamental para la sobrevida de los terneros. Estudios han demostrado que los terneros que no reciben una adecuada ingesta de calostro tienen 9 veces más posibilidades de enfermarse y 25 veces más posibilidades de morir en las primeras semanas de vida que los animales bien calostrados. Estos anticuerpos proporcionados por el calostro le proporcionan a los terneros su protección durante las primeras semanas de vida.
Deficiencias de minerales y vitaminas. La deficiencia de selenio o vitamina E, pueden comprometer el adecuado funcionamiento del sistema inmune del ternero, lo cual lo predispone a la presentación de cuadros respiratorios.
Estrés. Algunos procedimientos de manejos que se realizan con los terneros puede conllevar a un estrés para el animal, lo cual provocará una disminución de su capacidad de respuesta inmune frente a una infección. Lo ideal es tratar de no realizar más de un manejo diario en los terneros. Estas actividades incluyen el descorne, la castración, el transporte y el destete.
Mezclar terneros de diferentes grupos. La mezcla de animales de distintos grupos etarios, aumentará el riesgo de presentación de cuadros neumónicos en los terneros, ya que los animales se encontrarán con un sistema inmune aún no completamente desarrollado para enfrentarse a los patógenos que puedan poseer otros animales con los cuales comenzaran a convivir.
Variaciones extremas de temperatura. La presentación de variaciones importantes de temperatura entre las mínimas y máximas registradas durante el día, aumentan el riesgo de presentación de un brote de cuadros respiratorios. Sin embargo, no es buena idea tratar de controlar la temperatura mediante la restricción de la ventilación, ya que esto puede traer problemas aún mayores.
Instalaciones inadecuadas. Las instalaciones que no cumplan los requerimientos de ventilación, humedad y limpieza, incrementarán el riesgo de cuadros respiratorios.
Mantener terneros enfermos junto con los sanos. Los terneros enfermos eliminan una alta carga de patógenos al ambiente a través de la respiración, lo cual aumenta las posibilidades de diseminación de la enfermedad.
Otros factores que predisponen a cuadros respiratorios son por ejemplo, la presencia de altas cargas parasitarias en los terneros, las enfermedades digestivas, etc.
Prevención
Si bien es sumamente importante realizar un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado de los cuadros respiratorios, no sólo porque permitirán salvar la vida de los terneros sino también porque delimitan la diseminación de la enfermedad, los mayores esfuerzos deben centrarse en la prevención de las neumonías.
Para ello nos debemos enfocar en la entrega de un medio ambiente adecuado para recibir y mantener este ternero durante su etapa de crianza y preocuparnos de mantener su sistema inmune en óptimas condiciones para defenderse frente a los patógenos. Esto último se logra a través de un adecuado proceso de administración de calostro, lo cual lo protegerá por unas semanas y posteriormente es recomendable usar una vacuna respiratoria que permita proteger activamente y en forma segura a los terneros en el periodo en el cual se encuentran más susceptibles a contraer las enfermedades respiratorias, que corresponde al periodo entre las 4 semanas y el destete. Es necesario tener presente que esta vacuna respiratoria no interfiere con los anticuerpos maternos por lo cual puede ser utilizada con toda seguridad en estos terneros, sin olvidarnos que de la crianza de nuestros terneros dependerá nuestra calidad y capacidad para generar los reemplazos de nuestras lecherías y la posibilidad de crecer o decidir comercializar nuestros excedentes, lo cual significará un ingreso adicional a nuestro sistema productivo.