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Bienestar animal y leche de pastoreo

En este escenario, es preciso ofrecer a los consumidores información clara y rigurosa sobre estos aspectos para que puedan decidir qué productos del mercado dan respuesta a sus necesidades. Los certificados AENOR de Bienestar Animal y Pastoreo son dos herramientas que ayudan a las organizaciones del sector alimentario a conseguir este objetivo. Buena alimentación, buen estado de salud, control de las parcelas y tiempo de pastoreo, o accesibilidad de los pastos son algunos de los aspectos que tienen en cuentas estas certificaciones.

Los nuevos consumidores buscan productos que garanticen, además de la calidad y seguridad alimentaria, mayor sostenibilidad, correcta gestión en los sistemas de cría de animales destinados a la producción de alimentos y aporte nutricional que resulte beneficioso para su salud. Esto ha provocado que el sector alimentario esté inmerso en una profunda transformación que repercute en todos los eslabones de la cadena, desde la producción primaria hasta su venta al consumidor final. Frente a estos cambios de tendencia, las empresas tienen que adaptar su estrategia a la nueva realidad. En este sentido, AENOR cuenta con la certificación AENOR Conform de Bienestar Animal, basada en el Protocolo Welfare Quality®, y la certificación privada Leche de Pastoreo, herramientas que contribuyen a que las organizaciones del sector puedan dar respuesta a algunas de las demandas de los consumidores actuales.

Buenas prácticas

En el Protocolo Welfare Quality® se han definido cuatro principios: buen alojamiento, buena alimentación, buena salud y comportamiento apropiado. Dentro de estos principios, se han identificado 12 criterios: ausencia de hambre prolongada, ausencia de sed prolongada, confort durante el descanso, confort térmico, facilidad de movimiento, ausencia de lesiones, ausencia de enfermedades, ausencia de dolor causado por el manejo, expresión de la conducta social, expresión de otras conductas, buena relación hombre-animal y estado emocional positivo. Al ser medidas basadas en el propio animal, el protocolo se puede utilizar en los distintos sistemas de cría o marcos normativos ya que, será el propio animal, el que muestre su estado.

Las valoraciones se realizan bajo un sistema de puntuación desarrollado en los protocolos de Welfare Quality® y la certificación se otorga bajo la premisa de la obtención de una puntuación mínima requerida. Además, contempla la implantación de un sistema de trazabilidad que asegure que únicamente los productos que han superado favorablemente los criterios de certificación puedan hacer uso de la Marca AENOR Conform en los envases de producto final.

Asimismo, esta certificación contribuye a garantizar la calidad de los productos y la sostenibilidad del sector. Se ha demostrado que los productos que provienen de animales con un mejor bienestar ofrecen mayor calidad y mejores rendimientos, contribuyendo a un consumo y utilización más sostenible de los recursos del entorno.

En lo que respecta al vacuno lechero, se puede afirmar que un bienestar animal deficiente conlleva una respuesta de estrés mantenida en el tiempo que debilita al sistema inmune. Esto favorece la probabilidad de aparición de enfermedades y la necesidad de un consumo mayor de medicamentos, entre los que se encuentran los antibióticos, cuyo uso debe realizarse de forma prudente debido al creciente aumento de bacterias resistentes a los mismos. En este sentido, hay que destacar que la resistencia bacteriana a los antibióticos se encuentra dentro de la línea de trabajo de las agencias europeas European Medicines Agency (EMA), European Food Safety Authority (EFSA) y European Centre for Disease prevention and Control (ECDC), así como de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y se considera como uno de los grandes riesgos emergentes en el ámbito de la salud. Y es que, aspectos como el correcto manejo de las vacas durante el ordeño, adecuadas conductas de descanso, o ausencia de inflamaciones y lesiones en el animal indicen directamente en la producción y calidad de la leche.

Certificación de pastoreo

La producción de leche procedente de animales en sistemas de pastoreo, unida a unas buenas condiciones de bienestar animal, contribuye a alcanzar todos los objetivos anteriormente citados. En los últimos años se está observando una tendencia hacia este sistema de producción de leche con modelos basados en la utilización de los recursos forrajeros existentes en la propia explotación, principalmente los pastos. Las razones de esta tendencia son principalmente económicas, ambientales (utilizar forraje fresco implica un menor coste que la compra de concentrado y además contribuye a utilizar recursos de la explotación), sociales y de bienestar animal.

Diversos estudios han demostrado que el empleo de forrajes verdes mejora la capacidad productiva de los animales, ya que se ha observado un incremento en la longevidad, fertilidad, mejora del estado sanitario y del estado de la ubre. Hay que destacar que el manejo de los pastos requiere de un elevado conocimiento por parte de los ganaderos, ya que los animales deben ingerir pasto en cantidad y calidad suficiente. La introducción de pastizales nuevos facilita que el tiempo de pastoreo se incremente porque favorece el comportamiento de búsqueda. Asimismo, la biodiversidad de los pastos, manejo y digestibilidad de la hierba influyen directamente en la producción y en el perfil nutricional de la leche, debido al aumento en el contenido de ácidos grasos mono y poliinsaturados, y a la reducción de los ácidos grasos saturados. El correcto manejo es necesario también para evitar un deterioro del suelo, que afectaría negativamente tanto al medio ambiente, como a la productividad y al estado de los animales.

La certificación AENOR de Pastoreo se basa en la implantación de un sistema de buenas prácticas en las explotaciones ganaderas, cuyo pilar fundamental es el control exhaustivo del manejo y alimentación de los animales. El sistema de certificación contempla puntos tales como el autocontrol por parte del operador en cuanto a homologación y seguimiento de las explotaciones, así como la verificación de la correcta implantación de los requisitos del esquema de certificación. Además, se realizan auditorías a la explotación ganadera, donde se verifican parámetros sobre:

• Cumplimiento de las buenas prácticas de manejo, trazabilidad e identificación de los animales.

• Control del pastoreo: parcelas, tiempo de pastoreo, accesibilidad de los pastos, carga ganadera y manejo de los pastos, entre otros.

• Cumplimiento de los porcentajes mínimos de consumo de forrajes definidos, que además deberán ser producidos, en su mayoría, en la propia explotación; además del control de las raciones, que deberán estar adaptadas a las necesidades nutricionales de los animales. Por último, este sistema de certificación incluye la trazabilidad de la leche que exhibe el certificado de AENOR.