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LA CRIANZA; UNA INVERSIÓN
Una vaca sana y productiva comienza con un preparto y crianza bien hechos. Las realidades de los campos varían, pero las experiencias exitosas se basan en preocuparse de los detalles y criar muy bien a sus futuras miembros del rebaño. “Criar una ternera de mala calidad cuesta casi lo mismo que criar una ternera de buena calidad. Una vaca de mala calidad nos producirá un 20% menos, comerá lo mismo que una vaca de buena calidad”, cuenta Gonzalo Alveal, administrador general de El Rosal.
La literatura y la práctica, explica, lo demuestran. Un estrés en la ternera, puede ser un cuadro diarreico o una neumonía, castigarán su producción futura. Por eso hay que hacer las cosas bien en la crianza, dice Gonzalo Alveal. “Criar bien una ternera es darle el mejor bienestar, no sólo pensar en que no tengan diarreas, sino que cambiarles la cama, dar la leche a temperatura ideal, que no haya corrientes de aire, que no cambiemos la mano de quien les da la leche. En el fondo, es estar encima, es dar estabilidad diaria y en el tiempo al manejo, agreguemos el calostreo. Se toman muestras de proteína sérica en terneras y se lleva un control semanal. El monitoreo es constante, hay que seguir haciéndolo para que los protocolos no se dejen de hacer”. Y, muy importante, destaca el cumplimiento y revisión de los protocolos.
Los resultados se traducen en baja de la mortalidad, inferiores al 5%; en que la incidencia de enfermedades es leve. Se agrega el uso de nuevas herramientas de vacunación y un personal muy motivado.
Los ahorros malentendidos son una pésima decisión en la crianza. “Por ahorrarse unos pesos en la crianza, que es poco dentro del ejercicio completo, se pierde. Hay que dedicarles tiempo a las terneras, hay que cuidarlas mucho como a una guagua, que no estén en un rincón oscuro y mal ventilado. La crianza no es un gasto, es una oportunidad para tener una lechería más productiva”. Esta visión de sustentabilidad se basa en pensar cuál es el futuro de la lechería.
Las terneras se destetan a los 75 días y, de acuerdo a los costos como lechería, explica Alveal, no es alto. ”Lo que se gasta diariamente es alto pero en el global, no lo es. Prácticamente se llega con ganancias de un kilo diario, con terneras vigorosas, sanas, de buen temperamento, de fácil manejo. Las terneras se crían muy bien, con vaquillas al encaste muy dóciles. Ese es un fruto del trabajo que se hace con ellas, con buen trato. Personal con conciencia y abierto a la capacitación y a recibir información y a mejorar ayuda mucho”. Por ejemplo, estudiaron muy bien el tipo de concentrado a usar, Starter 23 y Grower 18 con Rumensin, que evaluaron por un largo tiempo, comparando desde día cero a destete. Ese trabajo intenso les dio el resultado en ganancia de peso y consumo de concentrado. “La crianza es un todo, es la preocupación diaria, el manejo, la higiene constante y tener los elementos que se requiera, los insumos en stock y a tiempo”.
El sistema productivo
En El Rosal tienen 450 vacas en producción con partos todo el año, con una producción de alrededor de 5.200.000 litros, con un sistema de producción estabulado, con una ración TMR.
La ración es muy estable, con base en ensilaje de maíz, alto en almidón y digestibilidad, junto a heno de alfalfa, soya durante todo el año, s-pro, gluten mill y Optigen, entre otros elementos. “El Rosal se diferencia porque no vamos con el vaivén de los precios de los alimentos, somos estándar, por ejemplo; compramos la soya a futuro, a costado de nave, donde se logra diferencias de precio de un 20% más barato”, relata Alveal.
La visión del equipo, partiendo por el propietario, Edgardo Castillo; el administrador, Gonzalo Alveal; y, el asesor predial, el Dr. Javier Sanhueza, se enfoca en aprovechar el conocimiento de cada uno en la toma de decisiones, respetando el criterio técnico. “Eso ha hecho que El Rosal sea estable en el tiempo, que los números sean buenos, rescatando el aporte que cada uno de nosotros pueda hacer y respetándose”. Eso se refleja en orden y estabilidad.


FUNDO EL ROSAL
EN CIFRAS
Ubicación: Los Ángeles, Región del Bío Bío.
Propietarios: Familia Castillo.
Sistema: Producción bajo estabulación, con ración TMR
450 vacas en ordeño.
5.200.000 litros de leche producidos en 2022. Promedios de 3,6 en grasa y 3,5 en proteína.
En el campo
La genética que usan en el predio es Holstein, con énfasis en la producción, volumen, sólidos, baja en células somáticas y con facilidad de parto. Eso es lo que están haciendo en la selección de toros.
El tipo de vaca del predio es grande, 100% Holstein, con un promedio de 700 a 800 kilos. Hoy el promedio es de 35 litros diarios en pleno verano, lo que se logra con un trabajo fuerte contra estrés calórico a través de ventiladores y aspersores. Los sólidos están muy bien, basados en la ración y manejo, 3,5 en proteína y 3,6 en materia grasa en promedio. ”No me gusta el hibridaje con otras razas, porque la más productiva es la Holstein. Aquí hay litros con sólidos. Javier se enfoca en este tema y uno de los elementos que nos ha ayudado es el uso del s-pro, aceite de pescado”.
La crianza
¿Cómo se desarrolla la crianza en El Rosal? En la visita, conversamos con Angélica Vinet, técnico veterinaria encargada de las terneras y Joaquín Aguilera, jefe de lechería de El Rosal. Lo importante es tener una maternidad limpia y seca. Diariamente se hace las camas calientes, dice Joaquín, con fardos de paja de trigo y, usando el CliWin de Cooprinsem, se organiza los próximos manejos y se organiza una lista con los corrales y se busca las vacas y vaquillas próximas a parir para llevarlas a este punto.
Al nacer la ternera, se espera 20 a 30 minutos en los cuales la madre la lame y seca post nacimiento. Luego, se la saca y pesa. Esto es clave para decidir cuánto calostro se le proporcionará, que equivaldrá a un 10% de su peso. Luego se la lleva a una cuna desinfectada y con arena, se le desinfecta el ombligo y posteriormente se le suministra calostro antes de las 2 horas para la absorción de las inmunoglobulinas.
“El calostro se mejora dependiendo de su calidad, la que medimos con refractómetro y, de acuerdo a los grados Brix, en que nuestra meta son los 26 grados. Usamos una aplicación para preparar el calostro en polvo, lo que nos ayuda mucho”, explica Angélica. Tras el calostro, se le aplica Halocur para prevenir la criptosporidiosis, que provoca las diarreas. Asimismo, se implementó el programa 15/15 de Baycox 5% en la ternerera (15 mL de Baycox 5% oral en el día 15 de vida) para prevenir brotes de coccidiosis. A los 3 días se le da concentrado 23% de proteína y agua, luego 7 a 15 días en las cunas y posteriormente a los corrales colectivos. La leche es entregada a través de un Milk Taxi, en una medida de 2,5 litros 2 veces al día, tanto sustituto lácteo como leche de descarte pasteurizada. Se usan probióticos, agregan, porque contribuyen a proteger la flora intestinal y se evita el uso de antibióticos en terneras.
A los 45 días se les entrega leche, ensilaje de maíz y concentrado 18%, para destetarlas completamente a los 75 días, ojalá saliendo a los 200 kilos. El pesaje se hace al momento de la recría, donde hoy están con un promedio por sobre lo ideal que es de 900 gramos en terneras de 200 a 300 kilos; y, en terneras de 300 a 350 kilos, un kilo 250. Podría mejorarse, cuentan, pero está el tema de la competencia entre terneras recién llegadas con las terneras más grandes. Los hitos del manejo de la crianza en El Rosal, apuntan, se centran en un buen calostraje y de calidad, ojalá entregándolo con el cuello estirado para evitar el cierre de la gotera esofágica, con mamadera si es posible; buena sanidad y bienestar animal. A los 3 días se toma una muestra de sangre para medir la inmunidad.

Destacan las instalaciones de El Rosal, con una ternerera de techos altos, muy bien ventilada, con bebederos automáticos, comederos amplios y con camas hechas diariamente y con un protocolo de higiene cumplido a la perfección. Una mención importante es el apoyo de María Quispe, quien desde hace 6 años se encarga de la alimentación y camas de las terneras, donde todos concuerdan que su compromiso es una clave en la salud y desarrollo de las futuras madres.
Los partos se reparten durante todo el año. Se usa semen sexado con una muy buena experiencia, con un 65-70% de hembras. Los machos se crían con leche hasta los 75 días y posteriormente se engordan y venden.
“Estamos muy contentos con lo logrado en ternerera, tenemos protocolos con distintas empresas que nos apoyan como con Elanco, a través de Patricio Tolorza; Michael Oberg de Ecolab y Leonardo López de Anasac. Esto se traduce en una ternera sana. Las personas que trabajan con nuestras terneras son súper comprometidas, aquí en El Rosal, la ternera es nuestro pilar. Si no tenemos una ternera sana, no tendremos vaca sana”, resume.
La vacunación y prevención de enfermedades está en un programa bien ordenado, usando el Inforce C3, Baycox, Phagein y Halocur. Si hubiera diarrea, se da Glutellac. Las neumonías han ido disminuyendo, cuentan. “Es importante tener un buen manejo de la sanidad y bienestar, monitorearlas diariamente, ver si hay cambios en el apetito; su condición corporal, revisar terneras y terneros”, concluye Angélica.