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El destete

La decisión del momento y la manera de realizar el destete es un ejemplo en el que múltiples formas de manejo conducen a un objetivo final similar; un ternero que pasa de una dieta líquida a una que consiste en alimentos sólidos, aunque la calidad de ese resultado no siempre es la misma. Una vez destetadas, las terneras deben continuar aumentando de peso como lo han hecho con su dieta líquida. Si las terneras experimentan caídas en el crecimiento una vez destetadas, significa que la preparación de las terneras no fue la adecuada para este cambio. Si este es el caso, todo el manejo de la crianza, y no solo el período de transición, pueden necesitar revisión para garantizar que las terneras estén listas para hacer este cambio nutricional. La decisión de destetar a las terneras se puede basar en distintos parámetros como edad, peso o cantidad de alimento consumido. Estos parámetros tienen distintos fundamentos pueden ser organizacionales o fisiológicos. Encontrar el momento óptimo en cada lechería donde se combine la practicidad y el mejor momento fisiológico es necesario para garantizar que se produzca una transición exitosa.

No todas las terneras crecen de la misma forma

Los incidentes sanitarios, características del parto, mellizos, diferentes razas y diferente ingesta de alimentos son factores que dan como resultado que las terneras crezcan a diferentes ritmos. Cuando la decisión de destetar se basa únicamente en los días de edad hay terneros que se atrasan, no están fisiológicamente listos para ser destetados y no logran mantener el ritmo de crecimiento esperado. En las lecherías hay factores que afecten el proceso de destete incluyendo la disponibilidad de espacio, disponibilidad de tiempo y mano de obra, y la salud de sus terneros. Sin embargo, para asegurar un destete exitoso, el factor más importante al que se debe prestar especial atención es el consumo de alimento iniciador de cada ternera.

El primer alimento sólido

En el mercado existen diferentes tipos de iniciadores de terneros. Sin embargo, independientemente del tipo de alimento iniciador que se esté alimentando, tiene que estar claro que el objetivo del alimento iniciador es desarrollar el rumen de la ternera. Los niveles de ingesta son extremadamente importantes para garantizar que una ternera sea capaz de utilizar los nutrientes que se le están ofreciendo. A todas las terneras se les debe ofrecer un iniciador palatable durante la primera semana de vida. Las terneras no consumirán grandes cantidades de inmediato, así que comience despacio y ofrezca pequeñas cantidades de alimento a la vez. Recuerde cambiar el alimento iniciador diariamente. Los alimentos húmedos, mohosos y rancios no son apetecibles para las terneras. El iniciador debe ser apetecible y tentador para fomentar el consumo inicial. El agua es el alimento clave para estimular el consumo de alimento iniciador. El agua debe estar permanentemente disponible desde el primer día de vida si se quiere lograr una transición exitosa al consumo de alimento sólido por parte de la ternera. Una vez que un ternero comienza a consumir aproximadamente ¼ de kilogramo de iniciador al día, se inicia el desarrollo del rumen. Ofrecer siempre alimento fresco puede dar como resultado que las terneras comiencen a consumir alimento antes, lo que genera tiempos de destete más tempranos o terneras con mejor desarrollo ruminal y, en última instancia, mejores resultados en la recría y menores costos de reposición.

Desarrollo del rumen

Una vez que comienza el desarrollo del rumen con ese primer cuarto kilo diario, se necesitan de 21 a 28 días para el máximo desarrollo del rumen. Al nacer, el rumen de un ternero no es funcional. A medida que los terneros consumen alimento iniciador, la digestión da como resultado la producción de ácidos grasos volátiles, principalmente ácido butírico. El ácido butírico es utilizado por el rumen en el desarrollo de papilas ruminales en la superficie de la pared del rumen. Una vez desarrolladas, las papilas permitirán que los terneros absorban y utilicen los nutrientes. Un rumen que no está adecuadamente desarrollado resultará en un ternero que puede continuar comiendo, pero no puede utilizar adecuadamente los nutrientes disponibles, lo que a menudo resulta en tasas de crecimiento deficientes.

Cuando destetar

La indicación es monitorear el consumo de alimento iniciador y destetar completamente a las terneras cuando estén consumiendo al menos 2 kilogramos de iniciador al día durante al menos 3 días seguidos. Muchas veces, cuando se destetan las terneras en función de los días de edad, esta pauta de ingesta no se toma en consideración, lo que da como resultado rúmenes subdesarrollados que no son capaces de manejar un cambio nutricional significativo. Cuando la operación lechera tiene mayor tamaño o se trabaja en crianzas grupales el monitoreo individual de las terneras resulta impráctico o inviable. La única solución es trabajar a días fijos de edad y en ese caso debemos estimar de consumo y evaluar resultados posteriores de desempeño. En estos casos hay que poner mucho foco en estimular consumos para lograr el desarrollo a los días al destete fijados.

Existe el concepto arraigado que cuanta más leche la ternera consume, menos consumo de iniciador, esto es una verdad a medias. Las terneras en sistemas de crianza intensivos con altos volúmenes de leche tienden a retrasar su consumo de alimento sólido, pero debido a su mayor tamaño final el consumo total de alimento iniciador puede ser muy superior. Esto debe tenerse en cuenta al reducir el consumo de leche de las terneras al prepararlas para el destete. Debido a que los terneros requieren de 21 a 28 días de ingesta de alimento iniciador para el desarrollo del rumen, la disminución de las cantidades de alimentación de leche 3 semanas antes de la fecha de destete objetivo ayuda a promover el consumo de alimento inicial, lo que resulta en mejores oportunidades para el máximo desarrollo del rumen.

Cuanto más enfoque y atención se dediquen a la ingesta de iniciadores, mejores serán las posibilidades de que los terneros con rúmenes desarrollados aseguren una transición nutricional sin problemas. Las caídas en el crecimiento de los terneros destetados a menudo llevan a los productores a demorar el momento del destete, simplemente aumentando costos y no resolviendo el problema. Si este es el caso en sus terneras, retroceda unos cuantos pasos más y reevalúe su proceso de introducción del alimento iniciador y los niveles de consumo al momento del destete, ya que los contratiempos en las terneras en transición deben llevar a una revisión más detallada de sus protocolos desde la primera semana de crianza y no solo al proceso del destete. El consumo de alimento iniciador debería ser lo que define los tiempos en su programa de destete de terneras y, en última instancia, el factor clave que determinara la edad del destete. Un exitoso proceso de destete tiene un efecto directo en la posibilidad de alcanzar edades tempranas al primer parto. El impacto económico de reducir la edad al primer parto justifica la atención y acción sobre esta etapa de desarrollo de las terneras.