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Gestión productiva para alcanzar las metas
Históricamente, el fundo Lumaco estuvo orientado a la producción de carne bovina, en una senda que desarrolló en su momento Ricardo Meyer junto a su padre. Una selección genética bovina de excelencia, con un muy buen trabajo en el tema y grandes logros. Sin embargo, la rentabilidad del sector hizo que buscasen dar un giro, en el cual la leche les dio la respuesta. Hace 15 años que el fundo Lumaco y la Agrícola Melitúe, que es el nombre de la empresa familiar, tomó el camino de la producción de leche, desarrollada en el predio ubicado en Trafún, Río Bueno. En esta empresa familiar participan directamente Ricardo Meyer con sus hijos Felipe y Andrés, mientras que Daniel Meyer y María Cristina Barrios lo hacen a nivel de Consejo Directivo. “Desde el inicio de la gestión lechera a la fecha, se han integrado parte de los hijos, los que están con cargos definidos en esta unidad económica. Periódicamente el grupo familiar, mantiene reuniones para ver resultados, proyecciones y nuevos desafíos. Esta administración ha tenido logros importantes, tanto el desarrollo personal como profesional, pues la experiencia y nuevas energías, han generado un vínculo sustentable, que permite evolucionar en el mediano y largo plazo”, resume Ricardo Meyer.
Vacas eficientes + altas cargas
El logro de un rebaño productivo, explica al describir el sistema, comienza desde el nacimiento de la ternera, de la misma recría y del preparto, para luego otorgar una dieta durante su lactancia en la forma más sustentable. “Estos eslabones, ameritan una dedicación prolija y que está respaldada por registros en cada una de las áreas, donde la administración junto a sus colaboradores, revisa y bonifican los logros alcanzados en forma periódica”. El uso de cruzamientos tiene como objetivo potenciar el vigor híbrido, como reproducción, longevidad y tamaño entre las más importantes, por lo que con 517 kg. de peso promedio, la hace más adecuada para movilizarse y conservar la pradera. Su producción, traducida al peso, resulta una relación de 1,16 :1 de sólidos por kg de peso vivo. “Hoy producimos 7.230 kg de leche con 569 kg de sólidos. De estos sólidos hay 302 kg de grasa (4,17%) y 267 kg de proteína (3,7%) por vaca por lactancia. Nuestro lapso inter parto actual es de 372 días y el período seco promedio es de 58 días. El objetivo predial es alcanzar los 600 kg de sólidos por vaca año y alcanzar un lapso inter parto de 365 días. Esto significa llegar a producir unos 320 kg de grasa y 280 kg de proteína por vaca al año lo que probablemente será con lactancias de 315 días y períodos secos de 50 días promedio. Actualmente superamos los 1.500 kg de sólidos por ha en el distrito lechero, por lo tanto, el éxito de la empresa se basa en una combinación de vacas muy eficientes y de cargas altas”.
Megacalorías por hectárea
Bajo este régimen, cuenta, la importancia de la pradera pastoreada es de primer orden: se lleva un control semanal que permite realizar la asignación de pastoreo. Estos datos también permiten determinar tasa de crecimiento y el porcentaje de utilización de ésta y la productividad anual, tanto en sector secano como riego (como ejemplo, en el ejercicio 2019-2020, las praderas en promedio produjeron 20.300kg de materia seca por ha). “Uno de los KPI (indicadores clave de rendimiento) relevantes introducidos es la medición del margen después de alimentos semanalmente y como benchmark usamos lo que va publicando la Universidad de Lincoln también semanalmente en Nueva Zelandia. Este referente valida nuestras metas propuestas, lo que consolida el camino trazado”, agrega el productor.
La estrategia de maximización del margen después de alimentos implica que, desde octubre a marzo, no se entrega forraje voluminoso complementario a las vacas, lo que obviamente está orientado a disminuir el costo de alimentación (26% del ingreso).
“Hoy no se trata de solo producir kg de materia seca de pradera por hectárea, sino de megacalorías por hectárea, por lo tanto, procuramos pastorear las praderas en su punto óptimo. Así, el material pastoril sobre los 3200 kg MS/ha, queda marginado para la conservación”.

KPI
Los KPI para Agricola Melitue Ltda. son pocos, pero estratégicos. Por ejemplo:
• Mantener una excelente relación “peso/potencia”: Producir más de 1 kg sólidos por kg de peso vivo al año (hoy ya se producen 569 kg con vacas de 517 kg). “Este KPI ya lo superamos y estamos en 1.1, lo que nos obliga a apuntar a 1.15!”
• “Producir estos kg de sólidos con la menor cantidad de alimento posible. El objetivo son 100 gr de sólidos por kg de alimento usado. Hoy se producen los 569 kg de sólidos con 6.000 kg de alimento, lo que nos da 95 gr de sólidos por kg de alimento, lo que nos posiciona muy cerca de sistemas semi estabulados”.
• “La maximización del uso de pradera en forma directa facilita que ya estemos cerca de este objetivo, hoy ya sobrepasamos los 3.000 kg de consumo de pradera en forma directa por vaca año, lo que representa más del 50% del consumo de alimento. Esto implica usar el carro mezclador y el patio de paso el menor tiempo del año posible para tener vacas de hábito realmente pastoriles”. El concentrado debe representar no más del 25% del sistema, lo que significan unos 1.500 kg de materia seca. “Su uso es estratégico e incorporamos mucha tecnología desde el preparto hasta la lactancia para mantener un sistema simple con vacas muy saludables, con reproducción perfecta, donde el lapso interparto es prácticamente 365 usando 100% inseminación artificial”. En resumen, es muy simple: si queremos llegar a producir 600 kg de sólidos por vaca, necesitamos llegar a producir 7.800 litros por lactancia con suma de sólidos 7,7% promedio. Para lograr esto necesitamos un peak de al menos 38 litros y esto no es viable con cifras bajo los 1500 kg de materia seca de concentrado al año. Los ensilajes representan el otro 25% del sistema, también 1500 kg de materia seca y aquí por lo general 2/3 son base ensilaje de maíz y 1/3 base ensilaje de pradera. También usamos algo de ensilaje de triticale/ballica para vacas secas y preparto. La asesoría especializada en conjunto con el suministro controlado y con una logística expedita, han permitido que los desafíos de producción en Lumaco sean permanentes. Finalmente, concluye el productor, el riego ha sido un seguro que ha fortalecido las producciones estivales, quedando pendiente un sector por implementar, según el plan maestro estructurado.

¿QUÉ INNOVACIÓN HAN DESARROLLADO EN LA ALIMENTACIÓN DEL PLANTEL LECHERO?
El Preparto fue una etapa gravitante abordada para expresar el potencial lechero de las vacas. “Durante 21 días mínimo en forma estricta, con una dieta de precisión ya a nivel aminoacídico, maximizamos los peak de producción para llevar a las vacas a su máximo potencial productivo tanto en litros como en concentración de sólidos. Velamos además por llevar prácticamente a cero las patologías del período de transición, lo que se traduce finalmente en mejores indicadores reproductivos y de sanidad mamaria, a pesar que crecemos en rendimientos productivos”.