Empresariales

El Maíz como aliado

Enrique Matthei combinó por muchos años la actividad productiva con la gremial –fue presidente de Fedagro-, donde buscó relevar la importancia de la agricultura como sector y como actividad. Como productor, tuvo la visión de ir especializando su actividad hasta que decidió dar un cambio grande: en 2008 decidió hacer sociedad con sus hijos. Hoy ellos son los socios principales de la Agrícola Los Queltehues. Como familia están en este predio desde los años ’70, cuenta Enrique. Hoy Los Queltehues es propiedad de Sebastián y Andrea Matthei Arend, traspaso que decidió joven, pero con la visión de integrarlos y entusiasmarlos definitivamente con el campo.

“Es una experiencia muy positiva, nos ha ido muy bien, es la savia y empuje nuevos, ellos han incorporado más tecnología y nuevas herramientas al campo”. Sebastián está en el campo al 100%, desarrollando el día a día del campo. Andrea, desde Puerto Varas, se encarga de lo administrativo. Enrique, en tanto, se define como el “relacionador público” de Los Queltehues, pero, fuera de bromas, está en el día a día aportando experiencia y apoyo a las iniciativas nuevas. El predio, ubicado cerca de Purranque, posee 187 hectáreas. De ellas, 80 son destinadas para la plataforma lechera; 22 hectáreas son de maíz, cultivo que ha ido creciendo en el predio desde hace varios años. El resto es orientado a la recría, vacas secas y a las nuevas empastadas.

6.732 litros promedio por vaca

El rebaño es Holstein y este año llegarán a 280 vacas para ordeña. Enrique recuerda que su padre trabajó siempre con Cooprinsem y el CIA de la Uach, en tanto que hoy la genética proviene de Aservet. Esta temporada exportaron vaquillas a China. En las cifras, su producción de leche es de 6.732 litros promedio por vaca. El año pasado produjeron sobre un millón 200 mil litros de leche y este año, si todo funciona bien, el objetivo es subir un 20 a 30%, la meta es 1.600.000 pero eso dependerá del comportamiento del tiempo esta primavera.

“El otoño e invierno han sido muy buenos, a pesar del barro y la lluvia, que es bienvenida, ha sido un muy buen invierno, en que el mejor precio de la leche ha sido un pequeño desahogo a lo que hemos sufrido los productores de leche en general. Hoy vemos a muchos productores con proyectos, mejorando las praderas, se va reactivando, y eso va impactando positivamente. En este momento se ven bien las cosas, estamos en un ciclo de bonanza, que sirve para pagar deudas, ha sido un año bueno para la agricultura”.

El rol del productor Como productor, Enrique Matthei está muy satisfecho de haber tomado la senda de a leche: “Producir alimentos para que otros lo consuman y disfruten es algo que lleva el productor dentro de sí, es indescriptible el valor que tiene. Sin la agricultura, no hay nada. Saque los productos de la góndola del supermercado y no queda nada. En el caso de la leche es espectacular, lo tiene todo. La gente tiene que entenderlo. Veo con horror que predios de excelente calidad se transforman en parcelas de agrado, estamos en un mercado libre, pero me preocupa. Se ve en distintas zonas de la región y cada vez se disminuye la cantidad de hectáreas productivas, es cierto que hemos mejorado la eficiencia productiva como productores, pero ojo, no vamos a meter tecnología e ingenieria genética para poder suplir lo que se pierde en hectáreas de producción agrícola”. “Me gustaría tener la fuerza de poder llegar a mis colegas para que le transmitan a sus hijos el cariño hacia la tierra, la satisfacción de producir alimentos, dar progreso a su región, comuna y ciudad, eso es lo principal, no el pesimismo. Destaquen lo bueno, todos hemos pasado todo tipo de épocas, cuando se llora todos el día, los hijos no quieren saber nada del campo. Luego, los padres se van y los campos se venden, es muy complicado”.

Maíz para ensilaje

En este especial de Infortambo, Enrique Matthei cuenta que el pastoreo es una herramienta vital en el campo y a la vez, ha ido incluyendo el maíz para ensilajes como también nuevas praderas, todo orientado a seguir mejorando su producción. “Como hemos crecido, el volumen que nos entrega el maíz en materia seca es muy bueno, nos dedicamos a tratar de hacerlo cada vez con más eficiencia, con mejor preparación de suelos para tener buenos resultados, buscando terrenos sin heladas, evitando el fracaso en la siembra”. Los últimos 3 a 4 años, ha sembrado con el apoyo técnico de Semillas Curimapu, sobre todo con la variedad Mesago, con resultados extraordinarios. “Me acerqué al maíz, ibamos creciendo y dejábamos muchas hectáreas para silo. El primer año partimos con 5 y hoy 22”. Partieron el 2010, aproximadamente, en tanto que al 2022 llegarían a 25 has y llegarían al tope en animales y capacidad del campo. La primera siembra, recuerda, fue muy dura, con una helada feroz, en que tuvieron que aplicar productos que ayudaran a resucitar el maíz, pero, así y todo, las pérdidas se tradujeron en un 30% menos de producción. Hoy siembran maíz sin riego, pero esta herramienta está en la carpeta de las inversiones para el futuro. “Esperamos un riego más eficiente, que no sea tan caro, pero vemos que la tecnología va caminando y eso nos hace tener optimismo”. En su esquema de trabajo, Matthei dice que la primera acción que se hace previo a la siembra es un analisis de suelo en los sectores que quieren establecer el cultivo. Aquí, el punto es que sean lo más altos posible, que no sean muy húmedas.

Respaldo de Curimapu

Y tras la siembra, se asesoran muy bien en el uso de las herramientas fitosanitarias que usarán, donde reciben el apoyo de Curimapu, asesorados por el ingeniero agrónomo Eduardo Barra, quien les visita varias veces, antes, durante y en la cosecha. “Se trabaja muy unidos y por eso nunca nos hemos cambiado y en Curimapu son muy profesionales, muy camiseteados, no te dejan botados. Ese es el sistema de trabajar con las empresas que nos venden productos, no solo venta, sino que acompañen desde el comienzo al final. Eso Curimapu lo ha hecho muy bien. No se me pasa por la mente buscar otro proveedor”.

Frente al momento de siembra, tratan de tener sembrado la primera quincena de octubre, dependiendo de temperatura del suelo y lluvia, “dependerá mucho del clima y también de la disponibilidad en la maquina. El maíz seguirá creciendo, tal como pasa en otros países, es un cultivo indispensable para los lecheros: el que quiere crecer en leche y mantenerse en el negocio, tiene que pensar en el maíz” Como productor, dice que es vital dejarse asesorar. “Curimapu me entrega su asesoría y, desde el primer agronomo que nos visitó, he hecho lo que me han recomendado, los valoro mucho por su experiencia, por las hectáreas que siembran. Por eso, mi mensaje es que los colegas productores se dejen asesorar por profesionales, no sólo en el caso del maíz, si no también en praderas, ballicas, lechería, en todo. Hay que hacerlo. El productor normalmente crece cuando es bien asesorado”.

Preparación del suelo

Para el productor de Purranque, la recomendación y consejo está en no escatimar en fertilizante y hacer una buena preparacion de suelo. “Picar, subsolar, hacer un barbecho mullido, compactar bien antes de sembrar y que la sembradora sea de excelente tecnología, que haya muy buena comunicación con el prestador de servicio, preocupándose que sus equipos tengan una muy buena mantención y regulación. Aquí, el secreto es que todo cuadre: el fertilizante, la semilla, metros y ese es el secreto. Lo primero, dice, es ubicar bien el sector con el agrónomo, para definir las cantidades de fertilizante, semilla y eso hacerlo bien. “Se compra lo que la tierra necesita”, finaliza.