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La lechería cambió y Chilelácteo mostró hacia dónde va
Con una convocatoria histórica de más de 600 personas, Chilelácteo 2026 reunió a empresas, especialistas y productores en un clima de festejo y reencuentro, con ganas de seguir apostando por el sector. Se habló de datos, energía, automatización, confort animal y rentabilidad.
La lechería chilena atraviesa una transformación profunda, y Chilelácteo 2026 fue el escenario donde esa realidad se discutió con claridad. El encuentro reunió a productores, asesores, investigadores y empresas del sector en una jornada marcada por el intercambio técnico, el reconocimiento a quienes impulsan la industria y una mirada compartida hacia el futuro.
Lo que se discutió y los aprendizajes que dejó el encuentro se resumen a continuación.
Contenido
Los grandes ejes del congreso
De la pradera a la estabulación
La exposición de Pedro Meléndez, Médico Veterinario, M.Sc., PhD. y profesor de City University of Hong Kong, auspiciada por Anasac Chile, abordó la transición desde sistemas pastoriles hacia modelos con mayor nivel de estabulación en el sur de Chile.
El foco estuvo en que este cambio no debe entenderse solo como una decisión de infraestructura, sino como un proceso técnico que exige planificación, asesoría especializada y una estrategia forrajera clara. Meléndez destacó la importancia de diseñar bien los galpones, manejar el movimiento del aire, prevenir estrés calórico y asegurar condiciones que favorezcan confort, consumo y producción.
Análisis práctico del uso de información
Uno de los bloques técnicos destacados estuvo asociado a la charla de Carlos Callieri, de Argentina, gerente de Rebaño y Digitación de DeLaval Latam. Su presentación abordó un desafío cada vez más frecuente en los sistemas lecheros: la cantidad de sensores y dispositivos disponibles crece, pero no siempre esa información se comunica de manera ordenada.
La proliferación de plataformas puede generar duplicaciones, errores al cargar datos localmente y reportes descentralizados. Por eso, el mensaje fue claro: no basta con medir más, es necesario integrar mejor. Callieri explicó la importancia de alimentar de manera continua las plataformas y evitar que la información quede fragmentada. Esto es especialmente relevante en sistemas robotizados, donde la automatización depende de datos consistentes, conectados y útiles para la toma de decisiones.
La vaca al centro: diseños que mejoran bienestar, eficiencia y productividad
La charla de John De Jonge, socio de inBarn Solutions, auspiciada por Ceres y Lely, puso el foco en el diseño de sistemas, el confort animal y el control ambiental. Desde la experiencia de British Columbia, Canadá, presentó una mirada relevante para el sur de Chile: el clima, la humedad y la infraestructura condicionan directamente el bienestar de las vacas y la eficiencia productiva.
Más que proponer un modelo único, De Jonge reforzó la importancia de adaptar cada proyecto a la realidad del predio. Su exposición abordó la transición hacia sistemas estabulados, el rol de los freestalls, los desafíos del compost barn en ambientes húmedos y la necesidad de diseñar pensando en la vaca futura, no solo en el rebaño actual. La conclusión fue clara: antes de construir, intensificar o automatizar, es necesario entender el ambiente. Ventilación, camas, purines, humedad, estrés calórico y flujo de animales no son detalles secundarios; son variables que pueden impulsar o limitar el desempeño del sistema.
Eficiencia alimentaria individual y el futuro de la rentabilidad de las lecherías
Desde su rol en Madero y con la experiencia de una familia ligada directamente a la producción, Pedro Madero dictó la tercera charla del congreso, centrada en el trabajo cotidiano con las vacas y en una mirada construida desde la base productiva. Su enfoque llevó la conversación hacia la eficiencia alimentaria y la rentabilidad individual de cada animal.
Madero planteó que durante décadas el objetivo fue producir más leche. Sin embargo, el nuevo desafío es producir más valor por vaca. Para eso, propuso medir el ingreso, el costo y la utilidad de cada animal, todos los días y sin excepciones. Desde su experiencia como productor lechero, fabricante y distribuidor de equipos, fue enfático en cuestionar el uso de promedios. En sistemas con animales altamente variables, dos vacas pueden producir volúmenes similares de leche, pero generar márgenes muy distintos si una consume más materia seca, produce menos sólidos o tiene menor eficiencia de conversión.
En su exposición, explicó que la alimentación puede representar una parte muy importante de la estructura económica de una lechería. Por eso, medir solo litros ya no alcanza. La nueva mirada incorpora consumo individual de materia seca, grasa, proteína, salud, metabolismo, rumia y margen sobre alimentación.
Garantizando el futuro de las terneras a través de la tecnología
La charla presentada por Abraham Cohen, líder de la división de monitoreo para Latinoamérica en MSD Salud Animal y en representación de Serlac, profundizó en el rol de la tecnología para fortalecer los sistemas productivos desde las primeras etapas de vida. El eje de la exposición fue la ganadería de precisión y la necesidad de transformar la producción tradicional mediante herramientas de monitoreo en tiempo real. La propuesta apuntó a utilizar datos para optimizar recursos, mejorar la salud animal y tomar decisiones más oportunas dentro de los sistemas de crianza.
Cohen planteó que el futuro del sector pasa por aumentar la densidad tecnológica en las tierras actuales, incorporando soluciones que permitan mejorar rentabilidad y sostenibilidad sin depender únicamente de expansión física. En esa mirada, el monitoreo, la robótica y la información genómica aparecen como herramientas cada vez más relevantes para proyectar sistemas más eficientes. La charla reforzó una idea que atravesó buena parte del congreso: la tecnología deja de ser un accesorio cuando permite anticipar problemas, ordenar procesos y sostener mejores decisiones productivas.

La visión de las empresas que acompañan la lechería
CERES
Desde CERES, la conversación se centró en la gestión remota y el monitoreo de los campos conectados a través del software. La posibilidad de revisar lo que ocurre en el predio aun estando fuera del campo entrega tranquilidad al productor, a los asesores y al equipo de trabajo.
Entre los primeros indicadores que se revisan aparece la leche total en estanque. Más allá de un buen o mal día puntual, permite observar si el sistema está creciendo, si las vacas están respondiendo y si el manejo avanza en la dirección correcta. A ese dato se suman visitas al robot, flujo de leche, cantidad de ordeños y fallos. El flujo de leche, por ejemplo, puede entregar señales sobre el confort de las vacas en el robot: animales tranquilos y cómodos suelen liberar la leche con mayor fluidez.
Desde CERES definieron la lechería 2026 en una palabra: transición. Una transición tecnológica, pero también de gestión, interpretación de datos y acompañamiento técnico.
Saesa: energía para sostener la eficiencia lechera
En una lechería cada vez más automatizada y dependiente de procesos continuos, la energía dejó de ser un insumo operativo para transformarse en una variable estratégica. Bajo ese enfoque, Saesa destacó su rol como partner energético del sector, posicionándose como un actor clave en el desarrollo de una lechería moderna.
Desde la compañía explicaron que su desafío es acompañar a los campos en la mejora del consumo energético, la optimización de procesos y el desarrollo de soluciones vinculadas a generación fotovoltaica, almacenamiento y continuidad operacional. Más que proveer electricidad, Saesa busca entregar asesoría especializada y soluciones adaptadas a la realidad de cada predio. Bombas, estanques, sistemas de frío y automatización dependen de energía estable y eficiente; por eso la empresa ha puesto énfasis en fortalecer la calidad del suministro y en desarrollar herramientas que permitan anticiparse a contingencias, reduciendo riesgos y asegurando la continuidad de las operaciones.
La conversación con los productores ya no se limita a reducir costos, sino también a asegurar continuidad, mejorar la eficiencia energética y avanzar hacia una producción más sostenible. Saesa ha ampliado su propuesta hacia soluciones que integran tecnología, monitoreo y gestión energética, permitiendo decisiones más informadas. La empresa identifica tres inquietudes principales en el sector: reducir costos energéticos, evitar interrupciones y responder a nuevas exigencias de sostenibilidad. Este último aspecto aparece cada vez más ligado a estándares productivos y oportunidades en mercados internacionales, donde la huella ambiental comienza a ser un factor diferenciador.
En ese escenario, Saesa ha impulsado iniciativas para facilitar la incorporación de energías renovables, especialmente sistemas fotovoltaicos, junto con soluciones de almacenamiento que permiten gestionar mejor la energía y aumentar la autonomía de los predios. Para la empresa, Chilelácteo fue una instancia clave para escuchar a los productores y proyectar soluciones concretas para una lechería que requiere energía confiable y eficiente. Su participación refuerza su compromiso con el sector y su visión de largo plazo: ser un aliado estratégico en la transformación energética de la lechería chilena.
Anasac
Para Anasac, Chilelácteo 2026 fue una nueva instancia para reafirmar su vínculo con el sector lácteo chileno y con los productores lecheros del país. Con una trayectoria cercana a los 100 años en Chile, la empresa destacó su presencia a través de un portafolio integral orientado a aportar valor en distintas áreas del sistema productivo. Su propuesta abarca nutrición animal, genética bovina, higiene para equipos de ordeña, software aplicado a la lechería, semillas y protección de cultivos. Desde esa mirada, Anasac busca acompañar a la industria con soluciones que respondan a las necesidades actuales de los productores y contribuyan al desarrollo de una lechería más eficiente y competitiva.
Madero
Desde el espacio comercial de Madero, la propuesta también fue coherente con su presentación técnica: aterrizar la información económica de cada vaca. La empresa plantea que los promedios pueden ocultar diferencias importantes y que la rentabilidad debe analizarse animal por animal. Su enfoque combina experiencia como productores, fabricantes y distribuidores de equipos. El objetivo es identificar vacas que consumen menos alimento, producen más leche y sólidos, y generan mayor margen. Para Madero, la eficiencia no se mide solo en producción, sino en rentabilidad individual sostenida en el tiempo.
DeLaval
Desde DeLaval, explicaron que el productor cambió su forma de mirar la tecnología. Hace años, el interés se concentraba en saber cuánta leche producían las vacas. Hoy, la primera inquietud suele partir por la mano de obra, pero rápidamente avanza hacia productividad, eficiencia y calidad de datos. La conversación actual incluye flujo de leche, curvas bifásicas de lactancia, células somáticas, lactosa, proteína y grasa. El desafío, planteó, es transformar la gran cantidad de información disponible en una herramienta útil para decidir, sin marear al productor. Para DeLaval, la lechería chilena necesita seguir trabajando como un sector unido, capaz de potenciarse y crecer.
Serlac
El equipo de Serlac compartió su visión sobre el futuro de la crianza de terneros y el rol de la automatización. Jorge Montealegre destacó que una de las preguntas que más debería hacerse el productor es cómo automatizar más manejos en la crianza de terneros. La empresa presentó soluciones vinculadas a la línea Holm & Laue, entre ellas Milk Taxi, como herramienta para automatizar el manejo diario en ternereras. El equipo permite entregar leche en tiempo y forma, además de pasteurizar leche o agua cuando se trabaja con sustituto, leche de transición o leche entera. Para Serlac, la palabra que define a la lechería 2026 es integración: integración de sistemas, procesos y tecnologías que faciliten la operación diaria.
Aitec
Aitec presentó productos de identificación animal, collares de detección de celo y soluciones vinculadas a salud animal. Desde la empresa señalaron que los collares de detección de celo dejaron de ser una tecnología futurista y ya forman parte de las necesidades concretas del productor. Las preguntas más frecuentes en el stand estuvieron asociadas a diferencias con otras alternativas, valor y postventa. Para Aitec, la palabra que define a la lechería actual es tecnología.
La Noche de Oro: el reconocimiento que el sector necesitaba
Chilelácteo integró por primera vez un espacio especialmente relevante para el sector: La Noche de Oro. Esta premiación fue organizada por Infortambo en conjunto y con el apoyo de Fedeleche y Chilelácteo.
Desde Infortambo, este reconocimiento ya tenía un recorrido previo, habiéndose realizado de manera presencial en 2017 y 2018 en Puerto Varas con una muy buena recepción por parte de la industria. Tras la pausa impuesta por la pandemia, su regreso integrado a Chilelácteo marcó una nueva etapa para este gran evento.
La Noche de Oro busca reconocer a productores, empresas y asesores que impulsan el desarrollo de la lechería chilena desde distintos ámbitos. El proceso para elegir a los galardonados destacó por su alta participación, convocando a más de 5.000 personas en las votaciones. En una primera instancia, se llevó a cabo un proceso de votación abierta por cada categoría, donde el público pudo elegir a sus candidatos favoritos. A partir de este hito, se definieron los ternados para cada una de las 15 categorías en competencia, de las cuales se desprendieron los ganadores definitivos.
Entre los productores ganadores, tres frases resumieron el espíritu de la noche:
«Innovar en este rubro es obligatorio» — Alejandro Stückrath, ganador del trofeo a Productor más Innovador (Fundo Cancura).
«Lo que me hace más feliz ahora es poder representar a los jóvenes y a las mujeres que forman parte de nuestro sector» — Georgia White, ganadora del premio a Productor del Año (Agrícola Dos Kiwis).
«Detrás de este premio hay mucho trabajo, sacrificio y perseverancia» — Hector Lizana, ganador del premio a Relevo Generacional (Fundo Pura Leche).
Entre los ganadores en las categorías de empresas y asesores estuvieron Félix Casas (Asesor del Año), DeLaval (Empresa de Equipos de Ordeña), Nutrial (Empresa de Nutrición Animal), Cooprinsem (Empresa de Genética, Biotecnología y Reproducción Animal y Empresa de Insumos Agrícolas), Veterquímica (Empresa de Productos Veterinarios), Anasac (Empresa de Semillas Forrajeras), Ferosor (Maquinaria Agrícola), Colun (Mejor Empresa Procesadora), Ceres (Empresa Destacada en Innovación Tecnológica Aplicada a la Lechería), Serlac (Empresa con Mejor Servicio de Post Venta) y Agro Tattersall (Empresa de Riego).
La gala se vivió con una gran energía y expectativa por conocer a los triunfadores, consolidándose como una gran jornada de reconocimiento para las personas y empresas que enaltecen la lechería chilena. Esta premiación fue un espacio clave para visibilizar el trabajo de quienes están empujando la transformación del sector. En una industria que exige cada vez más profesionalización, integración y eficiencia, reconocer esos aportes también forma parte de construir futuro. Por ello, la iniciativa ha vuelto para quedarse y ya se confirmó que La Noche de Oro estará presente en la próxima edición de Chilelácteo en el año 2028.
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