Innovación y tecnología, Producción lechera

Crianza de terneras: tecnología que la transforma

crianza de terneras

Hasta ocho raciones de alimento diarias, seguimiento individual y robots capaces de adaptarse a sistemas vaca-ternero. Estas fueron algunas de las innovaciones que el Dr. Enrique Bombal presentó en Osorno.

La crianza de terneras define buena parte del futuro productivo de una lechería. Durante esta etapa se construyen las bases de la salud, el crecimiento y la capacidad que tendrá cada animal para expresar su potencial genético. Al mismo tiempo, fallas en alimentación, higiene o manejo pueden generar consecuencias que aparecen meses después, cuando la hembra ingresa al rebaño adulto.

Este fue uno de los ejes del Workshop de Actualización sobre Crianza de Terneras, realizado en INIA Remehue, en Osorno, en el marco de la colaboración entre el Instituto de Investigaciones Agropecuarias y Michigan State University.

La jornada reunió a investigadores, médicos veterinarios y profesionales del sector para abordar bienestar animal, manejo del dolor, investigación y automatización. Entre los expositores estuvo el Dr. Enrique Bombal, quien presentó tecnologías de DeLaval orientadas a mejorar la alimentación, el monitoreo individual y la toma de decisiones desde los primeros días de vida.

Para Natalie Urrutia, investigadora de INIA Remehue, el encuentro buscó vincular el conocimiento generado internacionalmente con la investigación desarrollada en Chile y acercarlo a los profesionales que trabajan en terreno.


La tecnología comienza por el manejo

Antes de incorporar la automatización, Bombal enfatizó la necesidad de contar con protocolos claros y mantener una observación diaria de las terneras. Evaluar su vigor, verificar el consumo y controlar que los planes de manejo se cumplan siguen siendo tareas esenciales.

La tecnología no reemplaza ese trabajo, pero permite complementarlo con información individual. Una disminución en el consumo, una menor velocidad de succión o una alimentación incompleta pueden convertirse en señales tempranas de una alteración sanitaria y permitir una intervención más oportuna.

CalfRail: alimentación individual y automatizada

Una de las tecnologías presentadas fue CalfRail de DeLaval, un sistema automatizado que se desplaza entre las cunas, reconoce a cada ternera mediante identificación electrónica y suministra la cantidad de leche definida en su programa.

Su principal diferencia frente al manejo tradicional es que no entrega toda la leche en solo dos momentos del día. CalfRail permite dividir la cantidad diaria asignada a cada ternera en hasta ocho porciones más pequeñas, distribuidas a lo largo de la jornada.

De esta manera, el animal recibe leche con mayor frecuencia y en menores volúmenes por toma, acercando el manejo a su forma natural de alimentación. Según Bombal, esta distribución puede favorecer el bienestar, la digestión y la ganancia diaria de peso.

El sistema también incorpora lavado automático y genera registros individuales de consumo y capacidad de succión. Así, además de estandarizar la alimentación, transforma cada toma en información útil para la gestión.

CalfRail: alimentación de precisión desde los primeros días

  • Reconoce individualmente a cada ternera mediante identificación electrónica.
  • Suministra la cantidad de leche definida en su programa.
  • Permite distribuir la ración en hasta ocho alimentaciones diarias.
  • Registra consumo y capacidad de succión.
  • Incorpora procesos automáticos de lavado.
  • Facilita la detección temprana de cambios en el comportamiento alimentario.

Criar bien también es proteger la inversión

La incorporación de tecnología tiene sentido cuando se traduce en mejores resultados para el animal y para el sistema productivo.

Durante los primeros 24 a 25 meses, la hembra acumula costos sin generar todavía ingresos por venta de leche. Por eso, una crianza eficiente no debe limitarse a evitar enfermedades, sino preparar a la futura vaca para expresar su potencial desde la primera lactancia y permanecer más tiempo en el rebaño.

Desde esta perspectiva, la alimentación de precisión, el monitoreo individual y la detección temprana forman parte de una estrategia orientada a proteger la inversión genética, sanitaria y nutricional realizada en cada ternera.

«Si no hacemos un buen trabajo en la crianza, estamos hipotecando todo el potencial genético que tiene el animal para expresarlo en productividad a partir de la primera lactancia» — Dr. Enrique Bombal.

Nuevas posibilidades para los sistemas vaca-ternero

Bombal también abordó el uso de robots de ordeño en sistemas donde la ternera permanece durante más tiempo junto a su madre.

Estos modelos buscan acercarse al comportamiento natural, pero presentan desafíos para el control del ordeño. Como las terneras tienden a consumir leche principalmente desde los pezones delanteros, pueden generarse diferencias importantes entre los cuartos de la ubre.

Los robots de DeLaval permiten medir y ordeñar cada cuarto de manera independiente, ajustando la extracción según el flujo de leche. Esta capacidad abre nuevas posibilidades para integrar el contacto vaca-ternero con sistemas automatizados, sin perder control sobre el ordeño y la producción individual.

Aunque existen experiencias en Europa desde 2019, todavía es necesario evaluar su viabilidad técnica y económica bajo distintas condiciones productivas. Aun así, estas tecnologías ofrecen una alternativa para compatibilizar automatización y eficiencia con una demanda social creciente por sistemas de crianza más naturales y con mayor contacto entre la vaca y su ternero.

Catalina Robles Escobar
Periodista Infortambo Chile