Publicaciones Infortambo
Salud neonatal: calostro, microbiota y registros
Las primeras semanas de vida concentran gran parte de las pérdidas en crianza. Calostro, microbiota y registros aparecen como decisiones clave para reducir riesgos invisibles y criar terneros más sanos y rentables. Aquí, las claves que están cambiando la forma de criar.
La salud de los terneros se construye desde el primer día, a partir de decisiones que impactan directamente en su desarrollo, bienestar y futuro productivo. Bajo esa mirada, el 4° Club de Salud Neonatal, organizado por MSD Salud Animal en Osorno, reunió a especialistas y asesores para abordar tres pilares clave de la crianza: manejo de la leche de transición, microbiota intestinal y uso de registros.
Durante el encuentro, realizado en el Hotel Diego de Almagro, el mensaje fue claro: la crianza no debe entenderse solo como una etapa de alto costo o demanda operativa, sino como una inversión estratégica dentro del sistema lechero.
Richard Ríos, Gerente nacional de ventas de MSD Salud Animal, destacó que esta nueva edición convocó a asesores en crianza de terneros de distintas zonas del país y reforzó el objetivo del club: generar una conversación técnica que permita criar terneros más sanos, con mejores datos y mejores decisiones de campo.
Contenido
Leche de transición: una herramienta que exige manejo
La primera charla estuvo a cargo del Dr. Jorge Montealegre, médico veterinario y gerente de Serlac, quien abordó el manejo de la leche de transición, la pasteurización y los protocolos de campo.
Montealegre destacó que la leche de transición aporta inmunoglobulinas, factores de crecimiento y mejores ganancias diarias de peso en los primeros días de vida. Sin embargo, advirtió que su valor depende directamente del manejo: si no se enfría, pasteuriza o administra correctamente, puede transformarse en una vía de proliferación de patógenos.
Por eso, resumió el protocolo en tres pilares: higiene, temperatura y enfriamiento. Entre las recomendaciones prácticas, mencionó enfriar la leche a 4°C si no se pasteuriza de inmediato, pasteurizar a 63°C por 35 minutos, evitar temperaturas sobre 65°C y entregarla al ternero a 38-39°C, idealmente en menos de 30 minutos tras el proceso.
Parámetros clave para el manejo de la leche de transición
- Enfriar a 4°C si no se pasteuriza de inmediato.
- Pasteurizar a 63°C por 35 minutos (referencia para pasteurización).
- No superar 65°C para evitar errores por temperaturas elevadas.
- Administrar a 38-39°C de temperatura.
- Entregar en menos de 30 minutos tras la pasteurización si se administra de inmediato.
«No basta con utilizar leche de transición; hay que manejarla correctamente para conservar su valor y evitar riesgos sanitarios.» — Dr. Jorge Montealegre, médico veterinario y gerente de Serlac.
Microbiota intestinal: el equilibrio que se construye temprano
El segundo bloque estuvo a cargo de la Dra. Daniela Castro, médica veterinaria, MSc. y docente de la Universidad Católica del Maule, quien abordó el rol de la microbiota intestinal en las primeras semanas de vida del ternero. En esa etapa se define parte importante de la inmunidad local del intestino y la capacidad del animal para responder frente a patógenos o desequilibrios digestivos.
Castro explicó que la microbiota cumple funciones protectoras, inmunitarias y metabólicas. Cuando ese equilibrio se rompe, se produce disbiosis: disminuyen los microorganismos beneficiosos, aumentan bacterias con potencial patógeno y se debilita la barrera intestinal. En la práctica, esto puede traducirse en diarreas, menor absorción de nutrientes, retraso del crecimiento y mayor susceptibilidad a otras enfermedades.
Uno de los puntos críticos fue el uso de antibióticos sin diagnóstico. Frente a cuadros de diarrea, advirtió, muchas veces se administran antibióticos como primera respuesta, lo que puede alterar la microbiota y comprometer la capacidad futura de respuesta del ternero. Como prevención, enfatizó dos herramientas centrales: calostro y vacunación preparto, claves para reforzar la inmunidad frente a los principales agentes asociados a diarreas neonatales.
«El mejor consejo preventivo es el calostro y la vacunación preparto.» — Dra. Daniela Castro, médica veterinaria, MSc., Universidad Católica del Maule.
Registros: pasar de la opinión al dato
El tercer bloque estuvo a cargo del Dr. Darío Caffarena, médico veterinario, MSc., PhD., investigador de INIA Uruguay y profesor de la Universidad de la República, quien abordó la toma e interpretación de registros en la crianza.
Su punto de partida fue claro: sin datos, la evaluación del sistema queda sujeta a percepciones. Frente a una misma pregunta, como la mortalidad en la crianza, el productor, el encargado y el operario pueden tener respuestas distintas. Por eso, Caffarena destacó que incluso indicadores básicos, como la mortalidad neonatal, siguen siendo ignorados en muchos sistemas, pese a su impacto en bienestar animal, reposición y proyección futura del rebaño.
La toma de registros permite comparar años, detectar patrones y tomar decisiones precoces. Para ello, un buen registro no necesita ser complejo, pero sí responder preguntas esenciales: a quién le pasó, cuándo ocurrió, qué ocurrió, cómo se trató y quién fue el responsable.
El mensaje fue categórico: el peor error al analizar datos es no analizarlos. Medir mortalidad, diarrea, neumonía, onfalitis, falla de transferencia pasiva, ganancia de peso y tratamientos permite pasar de la opinión al fundamento, y entender la crianza como una inversión, no como un gasto.
«El peor error al analizar datos es no analizarlos.» — Dr. Darío Caffarena, médico veterinario, MSc., PhD., investigador de INIA Uruguay.
Lo que se llevaron los asistentes
Más allá de las exposiciones, el encuentro generó un espacio de intercambio técnico entre profesionales y asesores. Fabiola Matamala, de Colun, valoró la posibilidad de actualizarse y llevar nuevas herramientas al trabajo en terreno, mientras que la médica veterinaria Madison Figueroa destacó la importancia de profundizar en leche de transición y microbiota intestinal para tomar mejores decisiones en crianza.
Desde su rol como expositora, Daniela Castro también resaltó el valor de abrir la discusión sobre qué prácticas funcionan, cuáles no y cómo distintos equipos enfrentan los mismos desafíos.
Una crianza que se gestiona desde el primer día
El 4° Club de Salud Neonatal dejó una idea transversal: la salud del ternero se construye desde decisiones tempranas, consistentes y medibles. El calostro, la microbiota, el manejo de la leche de transición y los registros no son temas aislados; forman parte de un mismo sistema de crianza.
En esa lógica, criar mejor no significa solo reducir enfermedad. Significa medir lo que ocurre, interpretar los datos, prevenir desequilibrios y asegurar que cada ternero tenga mejores condiciones para transformarse en una futura vaca productiva.