Producción lechera, Salud animal

“Check list” salud mamaria y calidad de leche

PREGUNTAS

1 ¿Cuál es el check list de Salud Mamaria?

2¿Cuáles son las herramientas para lograr una buena Calidad de Leche?

1 La mastitis sin duda es un problema de salud que impacta el bienestar y la productividad de las vacas lecheras. Para mantener  un buen status de salud mamaria en el rebaño, debemos considerar revisar como mínimo los siguientes puntos para armar un check list basado en las propuestas del NMC (National Mastitis Council):

• Contar con metas claras en salud mamaria (incidencia y prevalencia).

• Mantener un ambiente limpio, seco y confortable para los animales.

• Utilizar procedimientos adecuados de ordeña y desinfectantes de pezones probados y aprobados.

• Mantener adecuadamente el equipo de ordeña y realizar al menos una vez al año un chequeo con normativa ISO.

• Mantener buenos registros y utilizar indicadores para evidenciar el progreso.

• Manejar adecuadamente las mastitis clínicas durante la lactancia.

• Contar con un efectivo manejo de la vaca seca y de todo el periodo de transición.

• Disponer de un plan de manejos adecuados de las vacas crónicamente infectadas.

• Monitorear regularmente el estatus de salud mamaria.

• Revisar y discutir periódicamente el programa de control con su asesor en sanidad mamaria.

2 Para lograr una buena calidad de leche del punto de vista higiénico, debemos poner foco en la prevención y es necesario utilizar una batería de herramientas, entre las que se destacan:

• Contar con un equipo humano motivado y entrenado.

• Utilizar la información del control lechero oficial.

• Hacer cultivo de muestras de leche de cuartos mamarios (en campo y en laboratorio) para determinar agentes causales, y también realizar de manera periódica cultivos de leche del estanque predial (BTA) para monitoreo.

• Utilizar planillas (con indicadores basados en el animal y en ambiente) para evaluar las condiciones de los pezones y el desafío ambiental

• Realizar chequeos periódicos con un kit de lavado e higiene del equipo de ordeña y estanque de frio.

• Disponer de la asesoría de un especialista en calidad de leche en la lechería.

• Utilizar las nuevas tecnológicas digítales y el uso de la información que entregan nuevos sensores para la toma de decisiones.

1 En mi experiencia como consultor y asesor privado, trabajo en 4 pilares fundamentales que sustentan las buenas prácticas para alcanzar los mejores resultados posibles en Salud Mamaria (SM):

Bienestar de las personas: es fundamental formar un capital humano de excelencia, donde la capacitación permanente, debe estar orientado a entregar las herramientas para que las personas realicen un trabajo seguro, con conocimiento y desde la motivación. Es así como el bienestar de las personas es muy relevante para crear equipos de trabajos comprometidos y valorados, donde puedan sentirse orgullosos de ser parte de una empresa. Por lo tanto, el personal de ordeño debe saber muy bien por qué debe hacer bien cada uno de los pasos de la rutina de trabajo. Sin embargo, no se debe olvidar que además de la capacitación, hay que asegurar lo básico para el sentido de pertenencia, como buen ambiente de trabajo, una vivienda digna, nivel salarial acorde al esfuerzo, sacrificio y horas de trabajo, además de buenas relaciones interpersonales, tanto entre los distintos trabajadores como con sus líderes o supervisores, donde la retroalimentación positiva y el reconocimiento de un trabajo bien realizado, contribuye mucho a estrechar lazos de confianza y seguridad.

Bienestar Animal: todos los manejos y movimientos de animales, deben ejecutarse respetando la conducta, los tiempos y estados de las vacas lecheras, para acercarse al potencial genético productivo del rebaño. Además, tenemos un deber ético, moral y legal, que debemos cumplir para contribuir a la sostenibilidad del sistema en el largo plazo. Para asegurar un enfoque en la prevención de problemas de salud mamaria, es vital una alimentación balanceada en cantidad y calidad, disponer de infraestructura y ambientes limpios, secos o bien aseados, donde las ubres y pezones se expongan lo menos posible a la suciedad. Es así, que la meta principal del punto de vista de la prevención de nuevas infecciones intramamarias (NIMI), es que todos los días las vacas lleguen a la sala de ordeño con las ubres y pezones lo más limpios y secos que se pueda conseguir, y sean ordeñadas eficiente y completamente con el mejor trato posible.

Equipo de Ordeño: respetar la frecuencia de mantenimiento preventivo recomendado por el fabricante, además de poder realizar chequeos ISO y dinámicos con cierta frecuencia, con la finalidad de asegurar el correcto funcionamiento del equipo de ordeño, además de supervisar la eficiencia del lavado y sanitizado del mismos, para asegurar una correcta higiene que permita un ordeño con bajo riesgo de generar NIMI. Los problemas más frecuentes de encontrar en visitas a terreno son: pezoneras sobre utilizadas con deformación evidente o rotas, tubos o mangueras rotos o perforados. Fallas en el funcionamiento de los pulsadores, retiradores automáticos, presencia de biopelículas en unidades de ordeño, mangueras, bordes de foso, piso de sala y en accesorios de ordeño. Además de toallas textiles de secado de pezones mal lavadas y/o mal sanitizadas.

Protocolos y Rutinas: todo el personal de ordeño, debe saber muy bien cómo realizar su rutina de trabajo, y cada día debería comenzar siempre a la misma hora, Por lo tanto para no dar pie a las interpretaciones, cada lechería debe tener por escrito cada uno de sus protocolos, para supervisar y asegurar el compromiso de cumplirlos tal cual como se espera, ya que la clave del éxito está en el enfoque al momento de realizar cada uno de los pasos de las rutinas esperadas, por supuesto desde la búsqueda de la excelencia en la ejecución. Los principales protocolos asociados a la SM del rebaño, que deberían tener los planteles lecheros son:

• Protocolo de rutina de ordeño.

• Protocolo de aplicación de terapias de secado y manejo de vaca seca.

• Protocolo de manejos de vacas post parto.

• Protocolo de tratamientos de mastitis clínicas (MC). Por último, implementar un adecuado sistema de registros que permitan realizar seguimiento, monitoreo y evaluación de los manejos que se hacen mes a mes. Registros de casos de MC, RCS, conductibilidad eléctrica, pruebas de CMT en vacas crónicas, al secado y al post parto, finalmente registro de los resultados de cultivos bacterianos individuales de leche.

2 Para poder entregar recomendaciones que busquen alcanzar un adecuado control de la SM de un rebaño, es indispensable y básico contar con un diagnóstico acabado, que ayude a identificar las falencias y los principales puntos críticos a mejorar, con la finalidad de mitigar las pérdidas que provoca la mastitis en las lecherías, las que pueden ir cambiando semana a semana, o mes a mes. Por ello, el desafío de alcanzar una alta Salud Mamaria es gran reto para todos los sistemas lecheros del mundo, debido a lo dinámico de sus factores y en algunos casos a la fragilidad del control de sus variables. Sin embargo, una lista de las herramientas más comúnmente utilizadas en terreno es:

• Realizar control lechero oficial o predial una vez al mes.

• Contar con un diagnóstico de la situación de salud mamaria y calidad de leche del rebaño.

• Establecimiento de metas de SM y monitoreo mensual de las cifras con retroalimentación a todo el personal de ordeño.

• Realizar CMT a todas las vacas de alto recuento de células somáticas (RCS) que pueden ser NIMI o persistentes.

• Toma de muestras individuales de leche para identificación de patógenos a las NIMI y persistentes sin diagnóstico anterior.

• Rutina de ordeño consistente, con foco en la desinfección, limpieza y preparación de pezones, detección precoz de los casos de MC, verificar un ordeño eficiente, completo y supervisar una cobertura total de pezones, con un producto desinfectante post ordeño (el cumplimiento de la correcta rutina debe ser supervisado frecuentemente).

• Marcar todas las vacas con cuartos secos (crónicos) y evitar cometer errores de colocación de pezoneras en esos cuartos durante el ordeño.

• Segregación de todas las vacas con infecciones crónicas, infecciones confirmadas que puedan ser un riesgo de generar NIMI (como es el caso de infecciones por Staphylococcus aureus u otros patógenos de comportamiento contagioso), formar lote separado para ordeñar siempre al final.

• Sanitización de las unidades de ordeño (interior de las pezoneras) entre vacas, durante todo el proceso de ordeño o en los lotes donde se ordeñen las vacas problema o de mayor riesgo de transmitir infecciones.

• En salas de ordeño que cuenten con la tecnología, monitorear a diario las alertas de aumento de conductividad eléctrica, enzimas inflamatorias y/o vacas que eleven los RCS. Revisar para detectar NIMI o MC y tratar oportunamente.

• Tratamiento antibiótico oportuno de todos los nuevos casos de mastitis clínicas, según protocolo prescrito por un médico veterinario.

• Eliminación oportuna de las vacas crónicas (disminuir la presión de infección).

• Prevención, detección y tratamiento oportuno de otras patologías que pueden influir en la presentación de NIMI o MC, como es el caso de problemas metabólicos y cojeras.

• Uso de una nueva herramienta alternativa, para el tratamiento precoz de casos subclínicos o clínicos leves en base tecnología de pulso acústico (Armenta).

• Tratamiento antibiótico a todas las vacas al momento del secado, o consultar a su Médico Veterinario o especialista, si reúne todas las condiciones para realizar terapia antibiótica selectiva.

• Monitorear frecuentemente la sensibilidad de las bacterias frente a los fármacos de uso en los protocolos en lactancia o secado, para reevaluar o modificar terapias si fuese necesario.

• Utilice con frecuencia el score de suciedad de flancos, ubres y pezones para evaluar la eficiencia de aseo en patios, accesos, pasillo y caminos. Solucione las deficiencias encontradas oportunamente para enfocarse en la prevención.

• Haga un score de pezones en cada cambio de temporada, con la finalidad de monitorear la condición de piel de pezones y reevaluar en caso de detectar deterioro de condición de piel que pueda inducir un aumento de las NIMI o MC. Asegure siempre el uso de desinfectante de pezones (dipping) con buen contenido de emolientes y probada eficacia.