Publicaciones Infortambo
Salud y reproducción en una lechería robótica
Los sistemas robóticos de ordeña están equipados con numerosos sensores para medir y controlar todas las áreas relevantes que indican el estado de salud de cada vaca de manera individual. En esta columna, Bastián Mira de DeLaval Chile explica cómo la tecnología transforma esos datos en decisiones concretas de salud y reproducción.
La fácil interpretación de la información es clave para un manejo eficaz y oportuno, por lo que DelPro, el software de gestión de rebaños de DeLaval, está orientado a procesar los datos recibidos de los diversos sensores y transformarlos en información de alto valor de gestión. En una lechería robótica, esto se traduce en decisiones más rápidas y precisas para cada animal del rebaño.
Respecto a la salud mamaria, la ordeña en los robots DeLaval se realiza monitoreando cada cuarto de la ubre de manera individual, lo que permite medir desviaciones que indiquen muy tempranamente algún tipo de infección. Cada medidor de leche entrega datos de producción, conductividad eléctrica y presencia de sangre en la leche. Las desviaciones en estos indicadores se incorporan en un algoritmo que calcula el Índice de Detección de Mastitis o MDI.
Además, es posible medir los recuentos de células somáticas (RCS) automáticamente a cada vaca, con la precisión de un laboratorio. El resultado es que DelPro entrega una lista de vacas con riesgo de mastitis con una altísima precisión, indicando incluso el o los cuartos afectados para facilitar su revisión y tratamiento.
Contenido
Salud mamaria e índices de detección
Si se observa desde una perspectiva de salud más amplia, en DeLaval se utiliza otro índice de salud: el Cow Health Index o CHI. Este índice toma información de ordeña (producción de leche, MDI, RCS), problemas durante el ordeño (ordeños incompletos, patadas, etc.), disminución de actividad de la vaca, desórdenes en el tiempo de rumia, variaciones de condición corporal y cualquier evento, tratamiento o diagnóstico previo.
Toda esta información se cruza para generar un índice de salud que muestre las vacas en riesgo de enfermedad que requieran revisión.
Inteligencia Artificial para predecir enfermedades
Las últimas herramientas de control de salud lanzadas al mercado ya no trabajan enfocándose únicamente en la detección temprana. A través del análisis de datos históricos con modelos de Inteligencia Artificial, predicen enfermedades que se presentarán en el futuro.
Por ejemplo, gracias al análisis de lo que sucede en la lactancia actual, estas herramientas pueden indicar las vacas que corren un riesgo certero de presentar una enfermedad metabólica en su próxima lactancia. Esto permite preparar y enfrentar el cierre de la lactancia, el período seco y el período de transición de las vacas para prevenir la enfermedad futura.
Reproducción en rebaños robóticos
Desde hace un tiempo, existen herramientas de apoyo en la detección de celos a través del seguimiento de la actividad de las vacas. Estos dispositivos indican alertas de celo cuando las vacas aumentan su actividad normal y además entregan datos valiosos para detectar problemas de salud al medir la disminución significativa de la actividad normal.
A estos dispositivos se han ido agregando funciones que complementan los datos de actividad, principalmente datos de rumia, ingesta de alimento y comportamiento de cada vaca. Así, una vaca con alta actividad, sumada a una disminución de ingesta de alimento y menor tiempo echada, más seguramente se encontrará en celo que si solo se considera su actividad. También se cuenta hoy con la adición de información de georeferenciación, para indicarle al encargado dónde se encuentra físicamente la vaca dentro del establo.
DeLaval Repro: progesterona en tiempo real
El paso siguiente en manejo reproductivo es lo que DeLaval denomina DeLaval Repro. Este sistema mide el nivel de progesterona en la leche, lo que indica, a través de una medición directa con alta sensibilidad y especificidad, el estado reproductivo de cada vaca en el rebaño.
A través del seguimiento de las curvas de progesterona, es posible detectar y diagnosticar estados reproductivos de manera automática: celos (incluso celos silentes) y cuándo la vaca está preñada, sin necesidad de palparla.
También, si el sistema detecta anomalías en el comportamiento hormonal normal esperado para una vaca, generará alertas de problemas como anestro posparto, quistes ováricos e incluso abortos o reabsorciones embrionarias tempranas.