Publicaciones Infortambo
Bienestar Animal en Lecherías Robóticas
Las lecherías robóticas tienen alto potencial para mejorar el bienestar animal: permiten mayor libertad, reducen el estrés por manejo y habilitan un monitoreo de salud preventivo y basado en datos.
Los sistemas de ordeño robótico en el mundo fueron desarrollados en Europa a finales de la década de 1970 y han estado comercialmente en funcionamiento desde la década de 1990. En Chile el primer robot de ordeña comenzó a funcionar hace poco más de 12 años y en la actualidad estos se encuentran en operación en distintos sistemas productivos de leche del país, incorporándose a realidades muy distintas, como son los sistemas puramente pastoriles hasta los sistemas completamente confinados tipo freestall y otras variantes. Para comprender mejor las lecherías robóticas y cómo estas pueden ayudar a mejorar el bienestar animal, haremos algunas comparaciones con las lecherías convencionales.
En general podemos decir que un animal experimenta bienestar si está sano, cómodo, bien alimentado, en seguridad, y si no padece sensaciones desagradables como dolor, miedo o estrés, y es capaz de expresar comportamientos importantes para su estado de bienestar físico y mental. Esto es válido para los animales mantenidos en cualquier lechería, independiente de si es una robótica o no.
Contenido
Diferencias clave entre lecherías robóticas y convencionales
En las lecherías robóticas las vacas deciden cuándo ser ordeñadas, mediante una configuración de tráfico de los animales tipo libre, semi-guiado o guiado. Esto contrasta con las lecherías de ordeño convencional, donde las vacas son llevadas dos o tres veces al día, en horarios específicos, a la sala de ordeño. De esta forma, las rutinas diarias dejan de girar en torno a los ordeños.
Existe también en general un menor nivel de estrés de los animales, debido a que el movimiento de las vacas se realiza sin grandes grupos ni apiñamiento. Las vacas tienen más tiempo para comer y descansar, ya que el sistema de ordeño en general está más próximo a ellas.
A diferencia de las lecherías con ordeño convencional, en las lecherías robóticas la máquina de ordeño toma un rol completamente distinto, pasando a ser el principal centro de información y control del predio. Chequear aspectos relacionados al número de visitas por vaca, la calidad de la leche y manejar parámetros de ordeño son todos aspectos que pasan a formar parte de la nueva rutina diaria.
Monitoreo de salud y manejo por excepción
Las lecherías robóticas facilitan un mejor manejo individual de los animales. El rebaño como un todo pasa a tener una menor atención diaria, debido a que la atención individual de la vaca se vuelve más fácil. Reportes diarios y alertas indican al productor qué vacas necesitan atención. Se comienza así con lo que se conoce como manejo por excepción, mejorando el nivel de salud y confort, dado que el conjunto de sensores que incorporan los robots permite monitorear adecuadamente distintas variables.
Por ejemplo, los robots están equipados con múltiples sensores que monitorean parámetros como la conductividad de la leche o el recuento de células somáticas, lo que permite detectar tempranamente problemas como la mastitis antes de que se presenten síntomas clínicos. Otro ejemplo es la medición de progesterona en leche, que permite monitorear el ciclo y la salud reproductiva de la vaca.
Al tener estos datos en tiempo real, se pueden tomar decisiones más precisas y oportunas para cuidar la salud del animal, lo que se traduce en mayor longevidad, mejores condiciones de vida y, como consecuencia, una mayor productividad.
Longevidad, descarte voluntario y bienestar preventivo
En las lecherías robóticas también se observa un cambio en los criterios de eliminación de vacas de los rebaños, aumentando el tipo de descarte voluntario por sobre las causas que originan un descarte de tipo involuntario (cojeras, mastitis, etc.). Además, en algunos rebaños ya se ha podido constatar una mejora en los índices de producción vitalicia por animal, influenciada por las mejoras en parámetros de longevidad del rebaño.
La clave del éxito de las lecherías robóticas es que las vacas visiten de forma voluntaria, regular y con la suficiente frecuencia el robot. El manejo de las vacas, el ambiente y la organización del trabajo son el reto y determinan el éxito. La idea del sistema es que este permita que la vaca decida —dentro de ciertos límites— cuándo se ordeña, con ventajas para el productor al proporcionar mayores producciones de leche, y para la vaca, incrementando su autonomía, un importante factor para optimizar su bienestar.
En conclusión, las lecherías robóticas tienen alto potencial para mejorar el bienestar animal, ya que permiten en general mayor libertad y control del tiempo, reducción del estrés por manejo y mejor monitoreo de la salud. Así, la tecnología permite pasar de un bienestar «reactivo» a un bienestar preventivo y basado en datos.