Salud animal

Bienestar animal en datos: qué medir, cuándo y para qué

Veterinaria realizando control de bienestar animal en vacas lecheras mediante toma de muestras de sangre.

¿Cuánto dinero estás perdiendo hoy por enfermedades que no ves?

En los sistemas lecheros, muchas de las pérdidas más grandes no vienen de cuadros clínicos evidentes, sino de problemas que afectan el bienestar animal en vacas. Estas patologías avanzan en silencio y, cuando los síntomas aparecen, el daño ya está hecho: menos leche, más tratamientos y animales que se van del campo antes de tiempo por falta de prevención.

Indicadores metabólicos: lo que no mides en el postparto lo pagas caro

Parámetros como el Betahidroxibutirato (BHB) y los ácidos grasos no esterificados (NEFA) no son conceptos de laboratorio: son señales tempranas de cómo la vaca está enfrentando el postparto.

Si estos indicadores no se miden a tiempo, el productor termina viendo las consecuencias en el campo: vacas caídas, cetosis clínicas, baja producción y tratamientos que cuestan miles de pesos, además de leche que nunca se va a recuperar.

Medir BHB y NEFA permite anticiparse, ajustar manejo y alimentación, y evitar llegar tarde cuando el problema ya es visible.

Indicadores hepáticos y renales: vacas que parecen sanas, pero no lo están

Enzimas como AST, GGT o GLDH, junto con urea y creatinina, permiten evaluar si la vaca está procesando bien la dieta que recibe.

Muchas veces la vaca se ve bien, come y camina normal, pero por dentro el hígado está sobreexigido o el riñón no está respondiendo. Ese desgaste invisible termina en menor producción y en animales que se van del campo antes de lo esperado.

Minerales y electrolitos: ¿la dieta que pagas llega realmente a la sangre de la vaca?

El equilibrio mineral es fundamental para el funcionamiento fisiológico y la respuesta inmune.

Calcio, fósforo, magnesio, sodio y potasio, junto a oligoelementos como selenio y cobre, son claves para que la vaca se defienda, produzca y se recupere.

Un análisis de sangre para medir selenio o cobre es mucho más barato que enfrentar una ola de mastitis porque las vacas no tienen defensas. Es la diferencia entre invertir a tiempo en diagnóstico o gastar en antibióticos cuando ya es tarde.

Indicadores inmunológicos: las enfermedades que no se ven también bajan la producción

Enfermedades como Diarrea Viral Bovina (BVD), Leucosis, Neosporosis o la mastitis subclínica impactan directamente en producción, fertilidad y descarte.

El laboratorio permite detectar estos problemas antes de que el productor los vea reflejados en el estanque de leche o en el número de vacas descartadas al final de la temporada.

Bienestar animal en vacas: El rodeo y el sistema también enferman

Hemogramas, análisis coproparasitológicos, estudios microbiológicos de leche y ambiente permiten evaluar si el manejo y el bienestar animal en vacas están jugando a favor o en contra de la rentabilidad del sistema.

El bienestar animal no es solo la vaca individual: es el resultado del manejo diario, la nutrición y las decisiones sanitarias que se toman a tiempo.

Conclusión

El bienestar animal en vacas se puede medir y gestionar con datos concretos. El diagnóstico oportuno permite pasar de apagar incendios a prevenir problemas, cuidando la producción, la rentabilidad y la vida útil de las vacas en el campo.

María José Luco
Médico Veterinario – Jefe de Laboratorio Diagnóstico, Etecma

Tres preguntas clave que todo productor debería hacerse

  1. ¿Cuántas vacas positivas a BVD o Leucosis tengo hoy sin saberlo, y cuánto me están costando en producción y reposición?

  2. Si mido mastitis subclínica por laboratorio, ¿en qué momento puedo intervenir antes de perder leche y gastar en antibióticos?

  3. ¿Estoy diagnosticando para prevenir o solo reacciono cuando el problema ya está instalado en el campo?

 

María José Luco
Médico Veterinario
Jefe de Laboratorio Diagnóstico Etecma.