Publicaciones Infortambo
¿Ordeño voluntario o no voluntario?
El Batch Milking permite usar robots de ordeña en lecherías de gran escala o con condiciones que hacen inviable el tráfico voluntario, aunque implica sacrificar algunos de los beneficios más destacados de la automatización.
El ordeño por grupos o «Batch Milking» consiste en usar los robots de forma similar a una sala de ordeña convencional: llevar a las vacas a ordeñarse en períodos de tiempo regulares, dos o tres veces al día. Hasta la columna anterior habíamos conversado respecto a metodologías de trabajo y diseño de establecimientos robóticos basados en el movimiento voluntario de las vacas en los sistemas. Sin embargo, esta no es la única forma de trabajar en lecherías robóticas.
Hace algunos años, especialmente debido a la entrada de grandes rebaños a trabajar con robots de ordeña, comenzó a tomar fuerza una forma alternativa de uso de esta tecnología. El ordeño voluntario requiere cambiar sustancialmente la forma tradicional de manejar los rebaños lecheros. Esto conlleva grandes beneficios si se hace correctamente. No obstante, si los cambios no se ejecutan de manera apropiada, los resultados pueden ser peores que los esperados.
Incluso, en algunos casos llega a ser inviable aplicar los cambios requeridos para el ordeño voluntario. Por ello, una manera alternativa de manejo puede permitir a un establecimiento lechero usar robots de ordeña aun sin que las vacas se muevan por sí mismas.
La extracción de leche se automatiza, mientras que el resto del manejo del campo se mantiene de manera convencional. Puede aplicarse tanto en sistemas pastoriles como confinados o estabulados.
Contenido
Consideraciones del sistema Batch Milking
Este tipo de sistema mantiene las ventajas de automatizar la tarea de ordeña. Resulta especialmente atractivo en campos donde el dueño realiza esta labor o donde existen dificultades para encontrar y mantener personal dedicado al ordeño. Sin embargo, requiere equipos de trabajo que movilicen a las vacas continuamente en los horarios establecidos.
Los robots siguen siendo centros de información. Incorporan tecnología de monitoreo y sensores asociados a la salud y bienestar de las vacas. No obstante, en los sistemas voluntarios existe menor interacción humana con el rebaño, lo que puede favorecer el bienestar animal. Además, cuando las vacas se ordeñan en tramos fijos regulares, se limita el beneficio de los ordeños diferenciados para animales que producen más o menos leche según su etapa de lactancia.
En lecherías robóticas, la inversión en equipamiento es significativamente superior a la de salas convencionales. Por eso, es fundamental planificar cuidadosamente este tipo de proyectos para optimizar el uso de los recursos. Utilizar los robots la mayor cantidad de tiempo posible al día permite cosechar más leche, ordeñar más vacas y maximizar el retorno de la inversión.
Por otro lado, el ordeño continuo en Batch requiere personal moviendo vacas día y noche. En definitiva, se debe encontrar el equilibrio óptimo en cada caso, considerando el número de robots y la cantidad de personal necesaria para ejecutar el trabajo requerido.
Viabilidad operativa y adaptación del equipo
En lecherías de gran escala, muchas veces las tareas asociadas al tráfico voluntario de las vacas, las rutinas y los manejos del rebaño pueden ir en contra de la eficiencia operacional. Por ejemplo, el manejo nutricional o reproductivo suele organizarse en rutinas grupales, con sincronización de tareas y personal. En estos casos, el uso de robots en modalidad Batch permite integrar la tecnología dentro de una lechería manejada de forma convencional.
También existen situaciones donde el dueño o el equipo de trabajo no están dispuestos, o no logran adaptarse, a los cambios que exige un sistema voluntario. En esos escenarios, el manejo en Batch facilita la incorporación de la tecnología sin modificar radicalmente la estructura operativa.
Asimismo, hay condiciones físicas que pueden impedir la implementación de sistemas robóticos voluntarios. La geografía del campo puede dificultar el desplazamiento autónomo de las vacas hacia y desde la ordeña. Esto ocurre en lecherías pastoriles con grandes distancias, terrenos accidentados con mucha pendiente o cuando existen caminos públicos que dividen la plataforma lechera.
En definitiva
El uso de robots en modalidad Batch Milking puede resolver determinados desafíos operativos, aunque implica sacrificar algunos beneficios del manejo voluntario. Como cualquier alternativa tecnológica, requiere planificación acuciosa, buen asesoramiento y una correcta gestión de expectativas.