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Un día en la vida de un productor lechero con ordeño robótico

Operación de robots de ordeña DeLaval VMS V300 en una lechería tecnificada.

Existe una idea errónea general respecto al uso de esta tecnología, sobre todo en aquellos que se inician en el tema, de que al instalar robots de ordeña todos los problemas laborales cotidianos se terminan.

Y la realidad es que no es necesariamente así, al menos no lo garantiza. Los robots son un componente dentro de un sistema complejo, y para tener éxito, todas las partes deben interactuar de manera adecuada.

Se podría decir que los robots de ordeña son una herramienta, y como tal, sus resultados serán tan buenos como el uso que se le dé. Por esto, es crucial entender que hay una serie de acciones que periódicamente tenemos que seguir para obtener los resultados esperados.

La mayoría de los robots de ordeña, como es el caso del DeLaval VMS V300, automatizan completamente el proceso de extracción de leche y lo hacen de manera autónoma, sin necesidad de que exista una supervisión directa por parte de un operador.

Como complemento a lo anterior, hay una serie de acciones que deben realizarse diariamente para tener éxito.

La gran ventaja es que los productores pueden trabajar de forma más inteligente en lugar de arduamente, ya que, a diferencia de las lecherías tradicionales, el sistema brinda una mayor flexibilidad en sus horarios y actividades.

Un operador de robot decide cuándo empezar, parar, continuar y volver a casa, lo que hace posible empezar más tarde o terminar más temprano en el día.

La eficiencia laboral de los rebaños robóticos en Chile puede superar los 6.000 kg de leche cosechada por operador al día, o manejar más de 180 vacas por empleado, dependiendo del sistema productivo y la escala de la operación.

Pero para lograrlo, el productor debe ser organizado y diligente.

El éxito de una lechería robótica depende del estilo de gestión y de tener la disciplina para seguir adelante con las rutinas periódicas. Ciertamente, no existe una receta única que se adapte a todas las realidades, pero lo que veremos a continuación sirve como base y se puede aplicar a una amplia gama de sistemas.

Rutinas diarias

Gestión del rebaño con DelPro

Los robots funcionan como centros de información. Los sensores reemplazan el contacto directo con las vacas, por lo que es crucial usar esa información para actuar a tiempo.

Los productores deberían dedicar aproximadamente una hora y media al día a trabajar con su sistema de gestión de rebaño.

Es importante monitorear los siguientes datos una o dos veces al día:

  • Rendimiento (producción de leche, número de ordeñas, consumo de concentrado y otros indicadores).
  • Cola de ordeña: vacas con retraso en el ordeño.
  • Vacas en ordeño incompleto.
  • Reporte de salud (riesgo de mastitis u otras enfermedades).
  • Reporte reproductivo (celo, preñez, abortos o anomalías).

Atención del ganado

DelPro identifica a las vacas con necesidades especiales y las separa en un área de trabajo.

Luego, el encargado debe revisar y tratar en caso necesario. Finalmente, se deben registrar las acciones realizadas para retroalimentar el sistema.

Búsqueda de vacas con ordeños atrasados o incompletos

Cada vaca es diferente. Siempre habrá animales que no visiten el robot con la frecuencia necesaria.

Los ordeños incompletos deben abordarse rápidamente para evitar riesgos sanitarios.

Esta rutina debe realizarse dos o tres veces al día, dependiendo del sistema.

Alimentación

La alimentación es la base de todos los sistemas lecheros y, en sistemas robóticos, además es el principal impulsor del flujo de vacas.

Se debe revisar diariamente:

  • Consumo de concentrado en el robot.
  • Calidad, cantidad y composición de forrajes.
  • Estado del alimento en comederos o patios.

El acercar frecuentemente el alimento mejora el consumo y el movimiento de las vacas.

En sistemas pastoriles, el seguimiento del crecimiento y disponibilidad del pasto es clave. Medir y asignar correctamente permite que las vacas circulen de forma continua hacia el robot.

Entrenamiento de animales nuevos

Las vacas son los “clientes” del sistema robótico.

Es fundamental desarrollar rutinas de entrenamiento consistentes para vaquillas o animales nuevos, asegurando motivación y buen desempeño.

Limpieza y mantención de robots

El robot limpia automáticamente los circuitos internos, pero es responsabilidad del operador mantener:

  • Limpieza exterior
  • Brazo de ordeña
  • Cámara
  • Comedero
  • Interior del box

Esto mejora rendimiento, durabilidad y bienestar animal.

Aseo de áreas de vacas

Se deben mantener limpias:

  • Calles
  • Patios
  • Áreas de descanso

Esto facilita el tránsito, mejora la salud y el bienestar del rebaño.

En sistemas estabulados, la limpieza de camas es una tarea diaria clave.

Monitoreo remoto

Los robots cuentan con sistemas de alarma para detectar fallas.

Esto permite actuar rápidamente y evitar detenciones del sistema.

Por ejemplo, en sistemas sin personal nocturno, el robot notificará cualquier problema para que el encargado intervenga y mantenga la continuidad del ordeño.

En síntesis

Establecer protocolos claros y seguirlos rigurosamente es fundamental para el éxito de una lechería robótica.

Todo se sostiene sobre tres pilares:

  • Vaca
  • Equipamiento
  • Operación

Esto no garantiza resultados por sí solo, pero sí permite optimizar el rendimiento del sistema en su conjunto.

Bastián Mira
DeLaval Chile