Bienestar Animal

Sellador interno de pezones: aliado clave al secado

Cisternografía que muestra el sellador interno de pezones Mastblock actuando como tapón en el canal del pezón durante el período seco

El uso del sellador interno de pezones es una estrategia eficaz para prevenir las nuevas infecciones intramamarias al parto y la mastitis hasta los 100 DEL. Un metaanálisis de los trabajos donde no se lo utilizó en el secado selectivo resultó en un alto riesgo de adquirir nuevas IIM durante el período seco.

Las vacas que paren con infecciones intramamarias (IIM) tienen una alta probabilidad de experimentar mastitis clínica al inicio de la lactancia. Green et al. encontraron que los cuartos infectados con Streptococcus uberis, Streptococcus dysgalactiae y estafilococos no aureus tuvieron una probabilidad de 176, 237 y 236 veces mayor de presentar mastitis clínica al inicio de la lactancia, comparados con los cuartos sanos (2002). Por su parte, Bradley y Green reportaron que aproximadamente la mitad de los casos clínicos que ocurren en los primeros tres meses de lactancia fueron producidos por IIM establecidas durante el período seco (2004).

En esta lógica, los programas de control de mastitis apuntan a minimizar las IIM al parto a través de tres objetivos: reducir la incidencia de IIM al secado, maximizar la probabilidad de que esas IIM se curen durante el período seco y disminuir la probabilidad de que los cuartos adquieran nuevas IIM durante el período seco.

Parámetros en la terapia al secado

El año pasado, el Dr. Sam Rowe y equipo de la Universidad de Sydney publicaron un trabajo describiendo los factores a tener en cuenta y los parámetros para monitorear en la terapia al secado, tanto en el período seco como en la lactancia.

a) En el período seco

Mastitis clínica: si la incidencia es alta, se debe evaluar el programa de terapia de vaca seca.

Descartes y muertes por mastitis clínicas severas: evaluar protocolos de secado, técnicas de infusión de intramamarios, higiene, etc.

b) En la lactancia

Mastitis clínica: una alta incidencia en los primeros 14 días en leche (DEL) sugiere una falta de manejo de IIM durante el período seco. Además, IIM por Staphylococcus aureus y Streptococcus spp. al final de la lactancia incrementan en 3,7 y 1,5 veces respectivamente la incidencia de mastitis clínica en los primeros 120 DEL.

Recuento de células somáticas (RCS): la prevalencia (RCS >200.000 cel/ml) al primer RCS debe ser menor al 10% en vaquillas y al 15% en vacas. La prevalencia (RCS >200.000 cel/ml) al último RCS antes del secado debe ser inferior al 30%.

Cultivo de casos clínicos: el monitoreo de los resultados de los cultivos de mastitis clínica puede utilizarse para identificar cambios en el perfil de patógenos, como la emergencia de IIM por Staphylococcus aureus. El cultivo rutinario de vacas paridas permite intervenciones estratégicas, como el descarte de vacas crónicas.

¿Terapia selectiva o total?

Existen dos alternativas. La terapia al secado selectiva, donde solamente los cuartos o vacas infectadas son tratados con antimicrobianos, y la terapia al secado total, donde todos los cuartos y todas las vacas reciben antimicrobianos independientemente de estar o no infectados. Con el secado selectivo, el tratamiento antimicrobiano se reserva para los cuartos o vacas infectadas, mientras que los cuartos y vacas sanas no reciben antimicrobianos.

Para reemplazar los antimicrobianos en las vacas sanas, se utiliza el sellador interno de pezones, como es el caso de Mastblock (Hipra). Este producto ha demostrado ser muy efectivo como alternativa a los antimicrobianos con fines preventivos. En la terapia total, se recomienda la terapia combinada con sellador interno de pezones. Un metaanálisis realizado por Rabiee y colaboradores en 2013 reportó que la terapia combinada —antibiótico al secado y sellador interno de pezones— redujo el riesgo de mastitis clínica posparto en un 48%, comparada con la terapia antibiótica al secado solamente.

Para realizar la terapia al secado selectiva (TSS), los rebaños deben cumplir una serie de condiciones. En caso de no cumplir con uno o más de los parámetros mencionados, no deberían realizarla:

  • Promedio del RCS en leche de tanque menor a 200.000 cel/ml.
  • Rebaños libres de Streptococcus agalactiae.
  • Control de Staphylococcus aureus.
  • Registros de casos de mastitis clínica.
  • RCS individual.
  • Listado de vacas a secar.
  • Excelente higiene durante el proceso de secado.
  • Entrenamiento del personal y procedimiento operativo estándar.
  • Uso de selladores internos de pezones en todas las vacas y cuartos al secado.

Protocolos de secado selectivo

El Dr. Rowe y su equipo evaluaron dos protocolos para el secado selectivo: el cultivo en la lechería (CET) dos días antes de la fecha de secado y un algoritmo basado en el RCS individual y los registros de mastitis clínica.

Las vacas recibían la terapia antibiótica al secado en caso de que el CET diera positivo, o si tenían un RCS individual mayor a 200.000 cel/ml, o hubieran tenido dos o más casos de mastitis clínica durante su lactancia, o un caso de mastitis clínica en los últimos 14 días de lactancia.

Todos los cuartos de todas las vacas recibieron sellador interno de pezones. Ambos protocolos redujeron el uso de antibiótico al secado en un 55%, sin afectar el riesgo de curación de IIM ni la aparición de nuevas IIM durante el período seco, ni las IIM entre 1 y 13 DEL.

El trabajo concluye que ambos protocolos pueden reducir sustancialmente el uso de antibióticos al secado sin afectar negativamente la dinámica de IIM. Sin embargo, basado en el algoritmo de RCS y mastitis clínica, casi el 60% de las vacas con tres o más lactancias requirieron de terapia antibiótica al secado (Leite de Campos et al., 2024). Por ello, el número de lactancias debe considerarse cuando se utiliza la TSS. En el cuadro 1 se resumen los trabajos publicados sobre reducción de antibióticos con la terapia al secado selectiva.

La terapia combinada es superior

Carneiro et al. (2006) evaluaron el uso del sellador interno de pezones (Mastblock, Hipra) en la prevención de nuevas IIM durante el período seco. Para ello evaluaron dos grupos de vacas: sanas e infectadas al secado. Se utilizaron tres tratamientos: sellador interno de pezones, terapia combinada (antibiótico y sellador interno) y antibiótico al secado.

El sellador interno de pezones redujo en un 35,64% las nuevas IIM en el posparto en las vacas sanas al secado, comparado con el antibiótico al secado en las mismas vacas. Ello demuestra que es beneficioso el secado selectivo en las vacas sanas. A diferencia del antibiótico al secado, el sellador interno contrarresta un factor importante que permite la invasión de patógenos en la glándula mamaria durante el período seco: el significativo retraso en la formación de un completo tapón de queratina en el canal del pezón. Adicionalmente, nuevas IIM pueden ocurrir si los patógenos invasores son resistentes al antibiótico utilizado para la terapia al secado, o si el antibiótico no persiste a niveles terapéuticos durante la totalidad del período seco.

Un verdadero tapón

La imagen muestra una cisternografía realizada 56 días después del secado. La característica radiopaca del sellador interno de pezones Mastblock (Hipra) se observa ubicada en la porción distal de la cisterna del techo, funcionando como un verdadero tapón. El sellador de pezones es una opción prometedora como complemento a la terapia para vacas secas, para prevenir nuevas infecciones intramamarias durante el período seco y la lactancia siguiente.

Coincidente con los trabajos mencionados, en las vacas sanas al secado es recomendable utilizar solamente un sellador interno de pezones, reduciendo así el uso del antibiótico al secado.

En las vacas infectadas al secado, la terapia combinada —antibiótico al secado y sellador interno de pezones— redujo en un 49,07% las nuevas IIM en el posparto, comparada con el uso del antibiótico al secado solamente. Ello demuestra que la terapia combinada es superior, dado que el sellador interno aporta una barrera física que el antibiótico por sí solo no puede proveer.

La terapia combinada redujo en un 44,98% las nuevas IIM en el posparto, comparada con el uso del sellador interno de pezones solamente. Esto se debe a que, en las vacas infectadas al secado, la curación bacteriológica del antibiótico al secado fue del 90,4%. Es importante tener en cuenta que el sellador interno cumple una función preventiva y no curativa. Por lo tanto, no se recomienda el secado selectivo en las vacas infectadas al secado. En el cuadro 2 se presentan los resultados de reducción de nuevas IIM durante el período seco.

Conclusiones

Para recordar

El secado selectivo (TSS) juega un rol clave en la reducción del uso de antibióticos entre un 50 y 80%, sin efectos adversos en la salud de la ubre ni en la producción de leche. Pero es indispensable el uso del sellador interno de pezones para cuartos y vacas sanas no tratados con antimicrobianos.

El uso de selladores internos de pezones al secado para prevenir las nuevas IIM al parto y la mastitis clínica hasta los 100 DEL es una estrategia efectiva. El Dr. Kabera y colaboradores de la Universidad de Montreal publicaron un trabajo de revisión sistemática y metaanálisis, y en los estudios donde no se utilizó un sellador interno de pezones, el secado selectivo resultó en un alto riesgo de adquirir nuevas IIM durante el período seco y presencia de IIM al parto. Bucher y colaboradores demostraron que pasar de una terapia antibiótica al secado a una terapia selectiva sin sellador interno incrementaba el RCS de 80.500 a 390.667 cel/ml, mientras que con el uso del sellador interno se elevaba de 95.726 a 96.871 cel/ml.

Con respecto a la incidencia de mastitis clínica en los primeros 100 DEL, en la terapia selectiva sin sellador interno se incrementaba del 0% al 28%, mientras que con el uso del sellador interno se reducía del 10% al 5% (disminución del 50%).

El secado selectivo (TSS) juega un rol clave en la reducción del uso de antibióticos entre un 50 y 80%, sin efectos adversos en la salud de la ubre ni en la producción de leche, siempre y cuando se utilice un sellador interno de pezones para cuartos y vacas sanas no tratados con antimicrobianos.

Es importante que los veterinarios y los productores consideren cuidadosamente las decisiones sobre la TSS siguiendo los criterios mencionados, dado que una selección inadecuada del rebaño o de las vacas puede resultar en un impacto negativo en la salud de la ubre que podría requerir tratamientos antibióticos adicionales (Niemi et al., 2025).

Dr. Eial Izak
Consultor en Mastitis y Calidad de Leche