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Lechería del futuro: la vaca al centro
Toda decisión de diseño debería comenzar con una pregunta simple: ¿qué necesita la vaca para expresar su máximo potencial? Desde esa mirada, el Día de Campo «Lechería del Futuro: La Vaca al Centro» reunió a productores y especialistas para conversar sobre bienestar animal, diseño e innovación aplicada a los sistemas lecheros.
En Purranque, el Día de Campo Lechería del Futuro: La Vaca al Centro reunió a cerca de 80 productores y equipos técnicos en torno a una premisa fundamental. Antes de construir un galpón, incorporar tecnología o proyectar un sistema estabulado, es imperativo entender cómo se mueve, descansa, come y produce la vaca.
En esa línea, Ceres presentó la incorporación de inBarn Solutions a su unidad de negocios, con el objetivo de fortalecer su acompañamiento en el diseño de sistemas lecheros más eficientes, funcionales y alineados con el bienestar animal.
La apuesta responde a una mirada integral del sistema lechero: antes de avanzar hacia infraestructura, automatización o robotización, es clave entender cómo se comporta la vaca, qué condiciones necesita y cómo influyen el clima, el manejo y la operación diaria en cada predio.
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Una nueva línea para acompañar sistemas completos
Para Ceres, la incorporación de inBarn Solutions responde a una necesidad concreta del proceso de intensificación que viven muchos productores. Según explicó Nigel Sargent, fundador y CEO de Ceres, la robotización de la ordeña es una solución relevante; sin embargo, representa solo una parte de un sistema mucho más amplio. Antes y alrededor de esa tecnología aparecen decisiones clave: diseño de instalaciones, flujos animales, camas, ventilación, manejo de purines, operación diaria y confort.
Desde esa mirada, Ceres comenzó a buscar conocimiento especializado para fortalecer el aprendizaje interno, entrenar al equipo y entregar soluciones más completas a los productores.
La apuesta no se limita a lecherías robotizadas. Si bien Lely entrega una fortaleza importante en ordeña voluntaria, los desafíos de diseño, ambiente, camas, purines y confort animal son transversales a distintos sistemas estabulados. En algunos casos la respuesta será diseño; en otros, suministro de equipamiento; y en otros, una solución asociada a robotización. El punto de partida, sin embargo, sigue siendo el mismo: entregar al productor herramientas que generen valor y se ajusten a su realidad.
De la reacción a la optimización
Desde Ceres se destacó que muchos proyectos han superado la etapa inicial y avanzan hacia una fase de optimización. La conversación ya no se centra solo en la puesta en marcha, el soporte o la resolución de desafíos iniciales, sino también en el mantenimiento preventivo, la eficiencia operativa y el diseño de sistemas capaces de funcionar mejor en el tiempo.
En ese contexto, Gianfranco Fiora, Coordinador de proyectos de Ceres, enfatizó que el diseño debe partir desde las necesidades de la vaca: acceso a alimento y agua, buen descanso, ventilación, iluminación y libertad de movimiento. Estos factores funcionan como un sistema integrado; cuando uno falla, el impacto se refleja en menor consumo, menor descanso y menor producción.
«El objetivo no es construir un galpón, sino crear un entorno donde la vaca pueda expresar su máximo potencial.» — Gianfranco Fiora, Coordinador de proyectos de Ceres.
Del comportamiento a la operación
Fiora presentó el concepto de tráfico libre, que busca respetar los patrones naturales de desplazamiento del rebaño. Esta mirada se apoya en la observación directa del comportamiento animal: cómo se mueven las vacas, qué rutas prefieren, cómo responden frente a pasillos estrechos o recursos mal ubicados, y qué elementos interrumpen el flujo natural del grupo.
El uso de cámaras, registros y análisis del comportamiento permitió entender que, cuando la infraestructura obliga a la vaca a modificar su conducta, aparecen los problemas: se mueve peor, se estresa, come menos, descansa menos y produce menos.
Por eso, decisiones como el ancho de pasillos, la ubicación de bebederos, el diseño de camas, los cruces, los pediluvios o la posición de los robots deben entenderse como herramientas de manejo, no solo como detalles constructivos.
Transición hacia sistemas estabulados
John De Jonge, Director de operaciones de inBarn Solutions, aportó la experiencia de British Columbia, Canadá, una zona con influencia marítima y condiciones climáticas comparables al sur de Chile. En su región, relató, las vacas se mantenían históricamente en pastoreo. Sin embargo, los inviernos húmedos comenzaron a deteriorar las praderas por el daño provocado por el tránsito animal. Esa realidad llevó, hace décadas, a una transición gradual hacia sistemas bajo techo.
Más que presentar una receta para copiar, De Jonge planteó esa experiencia como una referencia técnica. El diseño debe responder al ambiente, al clima, al tipo de vaca, al objetivo productivo y a la forma en que cada predio quiere proyectarse.
«Lo que está haciendo tu vecino no necesariamente es la forma correcta de trabajar tu predio.» — John De Jonge, Director de operaciones de inBarn Solutions.
Diseñar pensando en el futuro
De Jonge también destacó la importancia de proyectar el diseño. Un galpón debe considerar la vaca futura del predio, no solo la actual. Por ejemplo, cubículos demasiado pequeños pueden limitar el tamaño del animal y afectar su desempeño.
El uso de datos y observación ha permitido ajustar parámetros clave en sistemas freestall, demostrando que muchas decisiones deben basarse en evidencia más que en costumbre. Para Ceres, este enfoque es especialmente relevante en un escenario donde más productores están intensificando sus sistemas, buscando mayor eficiencia y evaluando alternativas para responder a los desafíos del clima, el suelo, la mano de obra y la productividad.
Ambiente, manejo y confort
La jornada también profundizó en variables con impacto directo en bienestar, sanidad y productividad. Una mala decisión en flujos, camas, ventilación o manejo de purines puede afectar el consumo, la limpieza de las vacas, la salud de las ubres, la eficiencia del ordeño y la estabilidad del sistema.
En camas, se abordaron alternativas como arena, colchones o fibra no digerida, cada una con ventajas y exigencias de manejo. También se destacó que, al pasar de pastoreo a sistemas bajo techo, el manejo de purines se vuelve un punto crítico, ya que obliga a definir sistemas de extracción, separación, reciclaje o disposición.
La ventilación fue otro eje relevante. En zonas húmedas como el sur de Chile, la combinación de temperatura y humedad puede generar estrés calórico, incluso sin temperaturas extremas. Por eso, el diseño debe considerar el clima local, el movimiento del aire y la eventual necesidad de ventiladores o sistemas de enfriamiento.
Tecnología y bienestar
La tecnología, especialmente en sistemas robotizados, debe integrarse al diseño para facilitar el manejo y reducir el estrés animal. Un buen sistema permite manejar vacas de forma más eficiente, sin arreos innecesarios.
Asimismo, es fundamental visibilizar los beneficios del bienestar animal en sistemas de confinamiento. Un galpón bien diseñado puede ofrecer mejores condiciones que el pastoreo en contextos de barro o clima adverso, siempre que el manejo sea adecuado.
Una mirada para el sur de Chile
La jornada dejó una reflexión clara: la estabulación y la robotización no son soluciones instantáneas. El éxito depende de diseñar sistemas coherentes con el comportamiento animal, el clima y la operación diaria.
Para Ceres, el desafío no está en crear soluciones desde cero, sino en facilitar la adopción de herramientas y conocimientos que puedan generar valor en la realidad local. La incorporación de inBarn Solutions a su unidad de negocios apunta precisamente a eso: ampliar la capacidad de acompañamiento técnico y entregar respuestas más completas a productores que buscan intensificar, ordenar y proyectar sus sistemas.
Poner a la vaca al centro implica observar, medir y adaptar. La lechería del futuro no se construye solo con tecnología, sino con criterio, datos y una comprensión profunda de lo que el animal necesita para producir mejor.
Claves técnicas
- Diseñar desde las necesidades de la vaca.
- Respetar el flujo natural del rebaño.
- Adaptar la infraestructura al clima local.
- Proyectar el sistema a largo plazo.
- Integrar tecnología desde el diseño.